Plaza Nueva

  • Diario Digital | miércoles, 13 de noviembre de 2019
  • Actualizado 21:03

TUDELA

El Hospital Reina Sofía mejora el acceso a los tratamientos de pacientes con dolor crónico

La unidad funcional multidisciplinar del dolor del hospital de Tudela contribuye a la reducción de las derivaciones al Complejo Hospitalario de Navarra.
Profesionales que atienden la nueva unidad del dolor  Dr. Pablo Baltanás Rubio, anestesiólogo, y Dra. Alba López Bravo, neuróloga
Profesionales que atienden la nueva unidad del dolor Dr. Pablo Baltanás Rubio, anestesiólogo, y Dra. Alba López Bravo, neuróloga
El Hospital Reina Sofía mejora el acceso a los tratamientos de pacientes con dolor crónico

El Área de Salud de Tudela (AST) cuenta, desde este mes de octubre, con una Unidad del Dolor (UD) para el tratamiento de pacientes con dolor crónico. Se trata de una unidad funcional multidisciplinar para el manejo y tratamiento de patologías relacionadas con el dolor que se incluye en el Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Reina Sofía de Tudela. Está coordinada con Atención Primaria y con la unidad análoga del Complejo Hospitalario de Navarra (CHN) y contribuye a la reducción de derivaciones de pacientes de la Ribera a la capital de la Comunidad Foral.

Esta unidad, cuya consulta está ubicada en la 5ª planta del Hospital Reina Sofía, incluye un ecógrafo y un equipo de radiofrecuencia. Su implantación constituía una necesidad en el AST para coordinar las diferentes especialidades que tratan estas patologías y disminuir el número de pacientes derivados al CHN, mejorando la accesibilidad de los pacientes a estos tratamientos, evitando desplazamientos y contribuyendo a una reducción en las listas de espera de esta patología. Entre los meses de septiembre de 2018 y agosto de 2019, 289 pacientes de la Ribera navarra fueron derivados a la Unidad de Dolor Crónico del CHN.

El responsable de la unidad será el anestesiólogo, Dr. Pablo Baltanás Rubio, que contará con la colaboración de la neuróloga, Dra. Alba López Bravo. “El objetivo de la unidad es crear un espacio organizativo para que aquella persona que entra en el circuito obtenga su tratamiento lo antes posible”, explica el Dr. Baltanás.

Alivio del dolor, indicador de buena práctica profesional

El dolor es una experiencia emocional y sensorial desagradable cuya intensidad viene dada, por un lado, por la intensidad del daño físico y, por otro, por el estado psicológico del paciente. En el caso del dolor crónico, este afecta a la calidad de vida y puede llegar a alterar las relaciones personales, familiares, sociales y laborales. El alivio del dolor es un reto para todo profesional de la medicina y la superación de este reto es un indicador de buena práctica asistencial. Una correcta valoración y una buena guía práctica, donde se encuentran las líneas básicas de intervención, son necesarias para el tratamiento del dolor.

La implantación de la nueva unidad del dolor en el AST comenzó hace unos meses y se ha desarrollado en diferentes fases. Inicialmente, en mayo de 2019, se revisaron los protocolos y se concretó la cartera de servicios. Posteriormente, se llevaron a cabo las diferentes gestiones para la implementación asistencial en Atención Primaria (AP), en coordinación con los Servicios de Anestesiología y Reanimación, Medicina Interna, Reumatología, Radiodiagnóstico, Rehabilitación, Traumatología y Neurología.

Cartera de servicios

La Unidad del Dolor ofrece una asistencia sanitaria de alta especialización a los pacientes del AST que, por su complejidad, requieren un tratamiento altamente cualificado. En estos casos se van a emplear técnicas específicas como la infiltración de toxina botulínica, anestésicos locales e intravenosos, bloqueos y radiofrecuencia. Aquellos pacientes cuyo tratamiento requiera de técnicas más complejas, se derivarán al CHN.

La apertura de esta nueva unidad facilita la atención de pacientes de la Ribera y evita que tengan que desplazarse a Pamplona / Iruña. Esta nueva unidad favorecerá, igualmente, la reducción de los tiempos de espera que, en julio de 2019, situaban la demora media en 105 días naturales.