Plaza Nueva

  • Diario Digital | lunes, 18 de noviembre de 2019
  • Actualizado 17:16

Contigo Somos 12

Sueños grabados en rojo

El césped raído, cansado de soportar como tacos afilados sesgan sus raíces. Un cuero maltratado por los impactos de las botas. Y veintidós hombres exprimiendo su masculinidad para obtener la victoria. El fútbol entendido como un deporte exclusivo de varones. Un tópico explotado hasta la saciedad que en Navarra ya no encuentra cobijo. Cada vez son más las mujeres que participan de forma activa en la construcción de la gran familia que es el Club Atlético Osasuna. Las cifras hablan por sí solas. Fundación Osasuna observa como el número de colaboradoras crece cada año, sobre todo en los tramos de edad más jóvenes. De los 456 osasunbebes (integrantes de 0 a 3 años) de la entidad rojilla, 162 son niñas; de los 1.332 osasuntxikis (de 4 a 16 años), son féminas 254; y de las 1.126 personas con carné osasunista (más de 16 años), son mujeres 253. Un cambio por el que trabaja Fundación Osasuna.

La entidad rojilla está llevando a cabo la campaña ‘Contigo Somos 12’, que busca implicar a la afición en distintas causas sociales y que en marzo centra su objetivo en lograr la igualdad de sexos, haciendo especial hincapié en la lucha contra la violencia de género. Por ello, concentró en el Reyno de Navarra a un grupo de mujeres que trituran los tópicos que separan los caminos de las féminas y el fútbol. Jugadoras, empleadas del club, empresarias colaboradoras o aficionadas que alientan cada domingo a su equipo del alma. Sin ellas, la historia de Osasuna se convertiría en un relato de ficción. El árbitro internacional Alberto Undiano Mallenco, garante de la igualdad sobre un terreno de juego, quiso acudir para mostrar su apoyo. Él es la imagen de ‘Contigo Somos 12’ en la lucha por esta causa.

“El hecho de que las mujeres estemos en el mundo del fútbol ayuda a la igualdad. Todos los ámbitos que sean altavoces sociales deben ser ejemplo de ello”, afirmó Isabel Mendiara, responsable de la tienda oficial del club. María Cardero, del gabinete de prensa de Osasuna, opina en la misma dirección: “El fútbol es un mundo reservado para hombres. Creo que aportamos, pero también que podríamos hacer muchas más cosas. Sin embargo, seguimos intentando hacernos un hueco en un mundo en el que sigue primando el género sobre la valía”.

Las trabajadoras osasunistas decidieron volcarse con la iniciativa de ‘Contigo Somos 12’. Tampoco faltaron a la cita en el Reyno de Navarra: Ana Herrero, responsable de marketing y actividades sociales de Fundación Osasuna; Tamara Urroz, del departamento de Administración del club; Arkadí Estabolite, responsable del palco Presidencial del CA Osasuna; o Kakun Mainz, entrenadora de la Escuela de Fútbol de Fundación Osasuna. Todas ellas estuvieron abanderadas por la presencia de la capitana del equipo femenino de Nacional, Edurne Basterrica.

No obstante, también quisieron mostrar su apoyo a ‘Contigo Somos 12’ otras mujeres de corazón rojillo. Una de ellas fue Laura Sandúa, presidenta de la Asociación de Empresarios de la Ribera y gerente de Aceites Sandúa, empresa que es Miembro de Honor de Fundación Osasuna. “El trabajo de Fundación Osasuna se conoce muy de cerca. He visto como cientos de niños crecían formándose como personas y deportistas. Y Fundación va más lejos. No sólo existen niños navarros que sueñan con llegar a ser futbolistas, sino que más allá de nuestras fronteras se está haciendo una gran labor social ayudando a cumplir otros sueños”, afirma.

Sueños que Osasuna ha hecho cumplir a miles de mujeres como Ana María Erdozáin, socia del club desde hace 46 años y a la que el rostro se le ilumina cada vez que recuerda los ascensos. “Vengo al campo y me olvido de todas las penas”, confiesa. Y sueños que espera vivir Noa Martínez, nacida el 24 de enero y que ya forma parte de la familia rojilla a través del club Osasunbebé. Porque según Choni López, presidenta de la Peña de mujeres San Fermín, el amor por Osasuna pervive hasta el final. “Es un sentimiento que se te mete en vena y que no te deja en toda la vida”. Una pasión que no entiende sexos, sólo de la fidelidad a unos colores.