Plaza Nueva

  • Diario Digital | miércoles, 12 de agosto de 2020
  • Actualizado 08:11

Iniciada una campaña para concienciar sobre la destrucción de los nidos de las aves

La campaña, iniciada por SEO/BirdLife invita a la ciudadanía a que se sume a SOS Nidos difundiendo la campaña y las soluciones para la convivencia.

Esta campaña pretende concienciar sobre la amenaza que supone para las aves la destrucción de sus nidos
Esta campaña pretende concienciar sobre la amenaza que supone para las aves la destrucción de sus nidos
Iniciada una campaña para concienciar sobre la destrucción de los nidos de las aves

SEO/BirdLife pone en marcha esta campaña de sensibilización en un momento en el que se hace muy patente la necesidad de tener unas ciudades con naturaleza. SOS Nidos, que cuenta con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a través de la Fundación Biodiversidad, aporta soluciones a una de las principales amenazas que sufren las especies silvestres que habitan en entornos urbanos como es la destrucción de nidos y la desaparición de sus lugares de cría.

“Nos encontramos en unas circunstancias excepcionales que nos están haciendo ver la necesidad de cuidar la naturaleza. El estado de emergencia sanitaria, que hace que estemos todos en nuestras casas, debe servirnos para reflexionar sobre qué tipo de ciudades queremos y necesitamos tener”, apunta Beatriz Sánchez, responsable del programa de Biodiversidad Urbana de SEO/BirdLife.

“Es una realidad que necesitamos renaturalizar las ciudades, necesitamos ciudades más amables, saludables y resilientes. Hoy más que nunca se entiende esta campaña. Los que hoy tienen la suerte de ver desde sus ventanas naturaleza hacen sus días más llevaderos observando a las aves y estoy convencida de que a todos nos gustaría tener un nido cerca”, añade Sánchez.

El vídeo ‘No harías esto’ ilustra la importancia de no destruir los nidos de aves en un momento en el que, tener aves cerca de casa demuestra que se hace más llevadero el confinamiento.

Especies afectadas

Las especies afectadas por esta amenaza son en su mayoría aves migratorias, protegidas por la legislación, que están experimentando un progresivo descenso de sus poblaciones en los últimos años, como es el caso de la golondrina común, el avión común, los vencejos común y pálido, el cernícalo primilla, la cigüeña blanca e incluso el gorrión común. Casi todas regresan a sus mismos lugares de cría cada primavera, tras pasar el invierno en latitudes más cálidas.

Todas estas aves muestran una gran fidelidad a sus lugares de cría y la construcción de los nidos supone un gran esfuerzo para ellas, por lo que la reutilización de los mismos nidos año tras año supone un gran ahorro energético que favorece la productividad. En el caso concreto de las golondrinas, aviones vencejos y primillas, la destrucción o desaparición de sus lugares de cría es reconocido como uno de sus factores de amenaza.

“Dañar o destruir los nidos, aun estando vacíos, así como dañar, molestar o inquietar intencionadamente a las aves para impedir su reproducción es ilegal. Puede suponer la imposición de multas o incluso llegar a constituir un delito contra la fauna castigado con hasta dos años de prisión y con multas de entre 3.001 y 200.000 euros”, asegura Beatriz Sánchez, responsable del programa de Biodiversidad Urbana de SEO/BirdLife.

SOS Nidos comienza ya

SEO/BirdLife presenta la campaña SOS Nidos para aportar soluciones efectivas a una de las principales amenazas que sufren algunas aves que habitan en entornos urbanos. Además de la campaña de sensibilización, se desarrollará una aplicación de censos urbanos que permitirá identificar los lugares de nidificación de las aves en las ciudades, de forma que se puedan tener en cuenta en la planificación de las obras y la concesión de licencias. Asimismo, se está desarrollando un informe jurídico sobre el tema que se divulgará entre todos los sectores interesados.

“En SEO/BirdLife estamos convencidos de que si la ciudadanía conociera mejor a las aves con las que convivimos, y los beneficios que nos aportan, no se les causaría ningún daño y este problema se reduciría considerablemente”, apunta Sánchez.

Autorizaciones excepcionales

La eliminación o destrucción de nidos de aves protegidas requiere de una autorización administrativa previa del órgano ambiental competente (genéricamente, las delegaciones provinciales o consejerías de medio ambiente de las comunidades autónomas). Las autorizaciones solo se pueden conceder de manera excepcional, por razones de seguridad e higiene debidamente justificadas y únicamente si no existe una alternativa satisfactoria. Deben respetar el periodo de cría de las especies y, si realmente hay que retirar un nido por motivos de seguridad, se deben ofrecer alternativas viables para la nidificación de esta especie.

A pesar de esta excepcionalidad, según un informe inédito de SEO/BirdLife, entre los años 2013 y 2016 se concedieron en España cerca de 200 autorizaciones para la retirada de nidos de avión común y 57 para la retirada de nidos de golondrina, lo que supuso la destrucción de casi 4.000 nidos de aviones y más de 130 de golondrinas.

Sin embargo, en muchos casos ni siquiera se solicitan estas autorizaciones y de hecho, cada año, SEO/BirdLife recibe decenas de denuncias ciudadanas por casos de destrucción de nidos, lo que da una idea de la dimensión del problema y de la necesidad de mayor información y sensibilización al respecto.

La campaña pretende concienciar sobre la amenaza que supone para las aves la destrucción de sus nidos

¿Por qué se destruyen los nidos?

Los aviones y las golondrinas construyen sus nidos de barro en aleros, esquinas, porches o garajes. La presencia de estos nidos puede causar molestias por suciedad o ruido que se solucionan, en numerosos casos, destruyendo los nidos de forma ilegal por parte de los propietarios, comunidades de vecinos o personal de mantenimiento de los edificios.

Otras especies como vencejos, gorriones o cernícalos primilla aprovechan rendijas o huecos en fachadas o tejados, que desaparecen cuando se acometen obras de reforma o rehabilitación de edificios o monumentos. Además, muchos de estos nidos están situados en edificios antiguos, que están desapareciendo y siendo sustituidos por otros nuevos que raramente ofrecen lugares aptos para la nidificación de estas aves.

Por lo que respecta a las cigüeñas, la retirada de sus nidos, huevos o pollos, tienen su origen en las potenciales afecciones a los edificios o estructuras en las que sitúan sus nidos o por los riesgos de caídas de nidos sobre la vía pública, dado que pueden alcanzar un considerable peso y dimensiones.

Soluciones para la convivencia

Existen medidas alternativas satisfactorias a la retirada de nidos para la mayoría de las molestias o problemas que provoca la presencia de nidos en edificios y estructuras. La suciedad producida por las golondrinas se puede paliar con la colocación de una simple balda o bandeja de protección bajo los nidos e incluso, si se considera necesario, con una limpieza periódica de la zona en la que se sitúa.

Para las colonias de aviones, que suelen hacer numerosos nidos en una misma fachada, existen empresas que comercializan sistemas de recogida de excrementos que, al ser una solución definitiva, son más económicos que la retirada de los nidos, puesto que es bastante probable que las aves vuelvan a reconstruir los nidos en años posteriores. En algunos casos, también es suficiente con realizar una limpieza periódica de la fachada o el suelo.

En el caso de los nidos de cigüeña, solo es preciso retirar los nidos en casos puntuales, ya que la mayor parte de estas incidencias son fácilmente resueltas mediante sencillas tareas de mantenimiento como las que se llevan a cabo en algunos municipios sensibilizados con la conservación de la especie. Una de las soluciones más recurrentes consiste en rebajar el peso del nido fuera del periodo de cría y retirar parte de los materiales. También existen estructuras en forma de cesta que permiten a las aves construir sus nidos evitando daños en la cubierta. Debido al tamaño y peso de los nidos, siempre hay que contar con el asesoramiento o apoyo de especialistas.

Con respecto a las obras de rehabilitación y reforma, bastaría con mejorar el conocimiento de las aves que usan los edificios para criar y establecer protocolos para compatibilizar su conservación con las obras.