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  • Diario Digital | domingo, 05 de abril de 2020
  • Actualizado 21:50

MONCAYO

El Hayedo del Moncayo, nueva ‘Arboleda Singular’

Próximamente, el Pinsapar de Orcajo también se incluirá en el Catálogo de Árboles y Arboledas Singulares de Aragón.

El Hayedo del Moncayo Fotografía de Eduardo Viñuales
El Hayedo del Moncayo Fotografía de Eduardo Viñuales
El Hayedo del Moncayo, nueva ‘Arboleda Singular’

El Gobierno de Aragón publicaba en el BOA del 28 de mayo, la aprobación de la declaración de ‘Arboleda Singular’ del Hayedo del Moncayo. Por tanto, pasa a estar incluido ya en el Catálogo de Árboles y Arboledas Singulares de Aragón, donde hasta la fecha ya hay recogidos tres bosques o arboledas: el “Pinar negro de pino moro de Gúdar (Valdelinares, Teruel)”, “La ribera de chopo cabecero del Alto Alfambra (Jorcas, Ababuj y Aguilar de Alfambra, Teruel)”, y el “Pinar de pino salgareño de Valdiguara (Luesia, Zaragoza)”.

El Hayedo del Moncayo se localiza en el término municipal de Tarazona (Zaragoza), dentro del Parque Natural del Moncayo, en las inmediaciones de las fuentes del Sacristán y de los Frailes, en altitudes comprendidas entre los 1.225 y los 1.453 metros de una ladera de orientación norte-noreste. Dividido en dos rodales forestales, este bosque a proteger ocupa una superficie de 6’21 hectáreas de gran interés ecológico debido a la edad y madurez de la arboleda, así como a la rareza y estructura de la misma.

El hayedo del Moncayo es una masa pura, de extensión considerable, situada en el Sistema Ibérico. Representa una de las localizaciones más meridionales de esta especie, gracias a las características climáticas del macizo montañoso, lo cual le confiere unas características ecológicas y un interés especial.

Se trata de un hayedo que, hasta principios del siglo XX, se aprovechó combinando el uso pastoral con el aprovechamiento de madera de las hayas mediante “trasmochos”, en sistema silvopastoral de dehesa. Consecuencia de ese manejo tradicional son las hayas de gran tamaño que se encuentran inmersas en la masa forestal, rodeadas de ejemplares de menor tamaño. Los árboles más maduros presentan una forma característica que es el resultado de las sucesivas cortas y rebrotes, con troncos gruesos, oquedades y numerosas ramas procedentes de yemas adventicias. El sotobosque está compuesto a base de acebos, algunos tejos y matas de frambuesas. Además, la fauna del hayedo es rica en aves forestales indicadoras de madurez de los bosques.

A la vista, la declaración del Pinsapar de Orcajo 

Por otra parte, el pasado 18 de mayo terminaba el proceso de información pública de otra futura Arboleda Singular: el Pinsapar de Orcajo, en el Campo de Daroca (Zaragoza). Ubicado en la Sierra de Santa Cruz, tiene 3,65 hectáreas dentro del término municipal y es considerado “una rareza”, fruto de una actuación realizada a principios del S.XX, cuando el ayuntamiento de la localidad repobló la zona de las “Fuentes del Villar” con cinco especies coníferas: Pinus sylvestris L, Pinus nigra ssp. Salmanii (Dunal), Pinus Pinasterm, Pinus Halepensis y Abies Pinsapo Boiss. Esta última especie es la que ha dado la popularidad al monte debido a la lejanía de este emplazamiento respecto de su distribución natural y a la abundantísima regeneración que presenta, signo inequívoco de su perfecta adaptación a las condiciones climáticas y ecológicas del monte.

Los pinsipares están considerados como una reliquia de los bosques de coníferas que cubrían Europa en el Terciario. Son un vestigio del pasado que han sobrevivido convirtiéndose en un endemismo estricto de la Serranía de Ronda, emparentado con especies norteafricanas.

Para solicitar la catalogación de una arboleda o bien de un ejemplar como Árbol Singular, la Dirección General de Sostenibilidad tiene habilitado un correo electrónico de contacto para más información y consultas: [email protected]