Plaza Nueva

  • Diario Digital | lunes, 01 de marzo de 2021
  • Actualizado 14:08

TUDELA

“Estar en la agrupación es mucho más que vestir de naranja”

 Iñigo Ridruejo, Voluntario Protección Civil, nos cuenta cómo vive las fiestas.

Iñigo Ridruejo (segundo por la derecha), junto a otros compañeros de la agrupación
Iñigo Ridruejo (segundo por la derecha), junto a otros compañeros de la agrupación
“Estar en la agrupación es mucho más que vestir de naranja”

A sus 33 años, Iñigo Ridruejo lleva desde los 16 como voluntario de la Agrupación de Protección Civil de Tudela. La prorcesión de Santa Ana y los encierros son dos actos en los que siempre forma parte del grupo desplegado. Y además, consigue sacar tiempo para su propia empresa y para el ocio con la Peña Andatu.

¿Por qué se animó a entrar en Protección Civil?

Siempre me ha gustado ayudar a la gente y ya tenía experiencia en otros grupos como Quetzal. Además, coincidió que otros amigos también se apuntaron y hasta hoy.

¿Son las fiestas de Santa Ana el momento clave del año?

Sin duda, porque estamos hablando de siete días de mucha concentración de actos en los que tenemos que prestar apoyo y en los que también debemos hacer guardias. 

Es un fijo en el dispositivo de Protección Civil en la procesión de Santa Ana. ¿Por voluntad personal?

Sí, he estado en la procesión desde que empecé y pido estar todos los años, porque me gusta acompañar a Santa Ana. Podríamos decir que se ha convertido en una tradición propia.

¿Qué es lo más difícil en jornadas como las de fiestas?

Al final, tienes que estar concentrado y atento, en todos los actos. Pongo como ejemplo los encierros, que en dos segundos pueden cambiar radicalmente y para nosotros no consisten simplemente en ver pasar los toros, aunque haya quien pueda pensar eso. Estar en Protección Civil es mucho más que simplemente vestirse de naranja. Hay unas obligaciones, unos protocolos. Tienes que estar a lo que hay que estar.

¿Cómo afecta el cansancio conforme van pasando los días?

Es cierto que nos organizamos para poder compaginar el voluntariado con el ocio, pero aun así se nota mucho el paso de los días. El 31 de julio me lo tomo como el momento de recuperar todas las horas de sueño. En mi caso, además, también tengo mi propia empresa de electricidad y algún día debo trabajar y, por otro lado, estar con la Peña Andatu, en la que organizamos muchos actos. Acabo cansado, pero disfruto mucho y es una semana al año.

Fuera de esas horas de apoyo en la agrupación, ¿cuál es su momento favorito para disfrutar en fiestas?

En mi caso, el día clave es el 24 de julio, el chupinazo. me gusta mucho vivirlo a tope desde la mañana y ya, de madrugada, me voy a dormir hasta el primer encierro, el del día 25. Pero para mí es el día fuerte.

Y tras la semana festiva, ¿hay tiempo para unas pequeñas vacaciones?

Sí, pero como mucho cuatro o cinco días. A partir del 5 de agosto, es cuando más trabajo hay en la empresa.