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  • Diario Digital | viernes, 29 de mayo de 2020
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TUDELA

Julián e Isidro Marín, la leyenda

Julián e Isidro Marín, la leyenda

Acaba de salir a la venta una nueva obra de Luis María Marín Royo, en este caso dedicada a sus tíos toreros, Julián e Isidro Marín, aquellos tudelanos y grandes toreros navarros, bastante diferentes en su toreo, pero en el fondo dos grandes toreros, los más importantes que ha dado la tauromaquia navarra. Un trabajo importante que como investigador ha hecho, en esta ocasión escudriñando, más que en los archivos, en los periódicos de la época.

La obra ya está a la venta en todas las librerías de Tudela y se trata de un libro muy completo sobre estos dos conocidos toreros que tanto dieron a conocer Tudela y Navarra en aquellos años que no había televisión, con 366 páginas y 330 fotografías, que sin duda va a ser un gran éxito.

Datos sobre Julián Marín

Julián, El Vendaval navarro, como le pusieron de apodo en Barcelona, fue un grande entre los grandes y triunfó en prácticamente todas las grandes plazas de España, hasta el punto de torear siete veces en una misma temporada en la plaza de Valencia y ocho en otra en Barcelona, alternado y en muchas ocasiones ganándoles la partida, a aquellos grandes de su época como fueron Arruza, Manolete, Bienvenida y otras grandes figuras de su época.

Julián, comenzó a torear en 1937 con 18 años, y tomó la alternativa en 1943. En seis años toreó 161 novilladas que quedan reflejadas en este libro y a partir de 1943 hasta que se retiró toreó 193 corridas en España, 33 en Sudamérica e incluso en Sudáfrica, y 84 festivales o corridas mixtas, lo que hacen un total de 310 corridas, que sumadas a las 161 novilladas, suman 471 veces las veces que pisó un ruedo.

“Julián Marín, el vendaval navarro, apodo que le pusieron en Barcelona, fue un grande entre los grandes y triunfó en prácticamente todas las grandes plazas de España, hasta el punto de torear siete veces en una misma temporada en la plaza de Valencia y ocho en otra, en Barcelona"

 

Fue una persona emprendedora y se retiró todavía joven, con 34 años, para dedicarse a otros negocios, pero no dejó los toros, ya que a partir de entonces siguió ligado a la tauromaquia como empresario, sin retirarse nunca del mundo taurino.

Para que nos hagamos una idea, Julián actuó en Pamplona 36 veces, 21 de ellas en corridas como matador de toros (en 11 años cortó 29 orejas y 4 rabos), 6 como novillero (cortó 4 orejas y un rabo) y 8 festivales, en los que obtuvo 14 orejas y dos rabos, aunque hay que hacer constar que en varios de ellos sólo toreó un toro.

En la plaza de toros de Tudela intervino en 47 ocasiones. Durante la guerra civil, durante los años 1937 y 1938 toreó en 15 festivales. De novillero ya, desde 1939 a 1943 intervino en 7 ocasiones y cortó 20 orejas, 6 rabos y una pata. Ya de matador toreó en 16 ocasiones, en 10 corridas, en las que cortó 22 orejas, 6 rabos y una pata y en 6 festivales en los que cortó 18 orejas y un rabo. Posteriormente, ya retirado, toreó al menos en 9 festivales benéficos más.

Datos sobre Isidro Marín

A Isidro todos los críticos taurinos le han definido como un torero fino, con arte, estilista y matador refinado. «El Cossio» dice de él que fue valiente, bullidor con mucho arte y una gran voluntad, cualidades que rara vez José María Cossío reconoce en su conjunto.

Sin duda, influenciado por su hermano, todavía muy joven optó por seguir los pasos de Julián. Los primeros escarceos como becerrista los comienza Isidro hacia 1943 y en agosto de ese mismo año, con 17 años, pisa el ruedo de la plaza de Tudela como ayudante de su hermano en un festival a beneficio de las Siervas de María, y un mes más tarde es ya anunciado en Sangüesa en una novillada.

Isidro desde sus inicios destacó como un torero fino, con arte, y con un toreo estilista, aunque en sus años de novillero tuvo que luchar mucho, ya que coincidió con una serie de novilleros como pocas veces se dan y que se hicieron dueños de la tauromaquia, toreando ellos más novilladas que incluso corridas los matadores, cosa que nunca ocurría; fueron los años de Miguel Báez, El Litri (alternativa 12-10-1949), Antonio Ordóñez (28-6-1951) y Julio Aparicio (12-10-1950) que tuvieron unas temporadas apoteósicas. Aún así, a Isidro le gustaba coincidir con esas figuras, ya que los trataba de tú a tú, pues en su lucha salía a la par o incluso ganando a veces.

Con un llenazo impresionante, tomó la alternativa que le otorgó Julián en Pamplona, único caso en Navarra de que un hermano apadrine a otro y raro en España.

Tuvo un éxito impresionante, cortando en aquel toro dos orejas y rabo, saliendo de la plaza a hombros. Era el día 11 de julio de 1951.

“A Isidro todos los críticos taurinos le han definido como un torero fino, con arte, estilista y matador refinado, de él dijo José María Cossío que fue valiente, bullidor con mucho arte y una gran voluntad"

A partir de aquel momento y durante dos años, los triunfos de Isidro se repitieron uno detrás de otro y en todas las plazas donde actuaba.

Cortó dos orejas y rabo en Tudela, cuatro orejas y dos rabos en Estella. En todos los ruedos triunfaba, ese año en 16 corridas consiguió 53 orejas, 12 rabos y dos patas. Al año siguiente, triunfó en Barcelona, Pamplona y Huesca, donde realizó una de sus grandes actuaciones, alternando con Luis Miguel Dominguín y Antonio Ordoñez.

Una gravísima cogida en Játiva el día 15 de agosto de este año 1952, que le seccionó las venas safena y femoral, le tuvo entre la vida y la muerte, estando un tiempo apartado de los toros.

Isidro volvió a triunfar, pero aquella cogida marcó un antes y un después en su carrera.

En el libro, que fue presentado por su autor, Luis María Marín Royo, en el Club Taurino de Pamplona, el pasado 26 de junio, se explican con detalle todas las actuaciones y vicisitudes de ambos hermanos, un trabajo encomiable, no solamente para los amantes taurinos, sino para orgullo de los tudelanos, ya que habla de dos hijos de la capital de La Mejana.

En esta ocasión, la publicación trata de la biografía taurina de los dos grandes toreros navarros de los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado: Julián Marín, nacido en 1919 y fallecido en el 2000. E Isidro Marín, nacido en 1926 y fallecido en 1991.