Plaza Nueva

  • Diario Digital | domingo, 11 de abril de 2021
  • Actualizado 23:00

TUDELA

Iñaki Magallón: “No me parece realista decir que no se le ha dado una vuelta al programa; su elaboración ha sido muy participativa”

12-Iñaki-Magallón-concejal-Festejos-1168.jpg
Iñaki Magallón: “No me parece realista decir que no se le ha dado una vuelta al programa; su elaboración ha sido muy participativa”

Ya formaba parte del equipo de gobierno en las pasadas fiestas, aunque entonces el programa de Santa Ana todavía llevaba el sello de la anterior legislatura. Desde entonces y a lo largo de este 2016, Iñaki Magallón ha tratado de aportar el suyo propio a la inminente cita de los tudelanos con su semana grande. Él no para de repetir su máxima. “Populares y participativas”.

¿Se podría decir que el de este año es el primer programa de fiestas ‘100% Iñaki Magallón’?

No es 100% Iñaki Magallón, es 100% Tudela. Ya dije en la presentación que han participado diferentes concejalías y diferentes colectivos y peñas. Todos han ayudado y han aportado al programa.

Desde el principio ha mostrado su satisfacción por el resultado.

Siempre se puede mejorar, ya le estoy dando vueltas incluso a alguna idea para el año que viene. Pero de momento y a poco de que empiecen, tengo la sensación de que las de 2016 van a ser unas fiestas muy bonitas.

Hay voces que califican el programa como poco innovador o con pocos cambios. Como concejal, ¿qué argumentos da para rebatir esa postura?

Mi planteamiento es que el concejal de Festejos se ha reunido con las peñas todos los meses, ha intercambiado correos con diferentes asociaciones para buscar maneras de mejorar las fiestas. Puede ser que haya gente que quiera dar la vuelta a cosas como la Revoltosa, a actos como el toro de fuego, como los fuegos artificiales… pero esos son aspectos de la fiesta que demanda la ciudadanía y que no se pueden cambiar. Pero no me parece realista decir que no se le ha dado una vuelta al programa. Vamos a tener unas fiestas con 141 actos y 9.000 euros de ahorro.

¿El ahorro ha sido un aspecto prioritario desde el principio o ha venido sobre la marcha?

Cuando terminaron las fiestas del año pasado ya vimos que se podía ahorrar costes y ofrecer un programa tanto o más atractivo. Y sobra decir que hay áreas del consistorio que tienen más necesidad de dinero que otras. Lo que se hizo en Festejos fue ahorrar en la partida de fiestas patronales y aumentar la partida de otros festejos que se dan a lo largo del año. En definitiva, pienso que el ahorro en fiestas ha sido positivo. No tenemos más que ver el pliego taurino.

¿Siente que se ha quitado un peso de encima con el tema de la feria taurina y el pliego?

En cierto modo. Presión siempre hay, se lleva en el cargo. Después de la filtración del pliego, de salir una doble página en un periódico, te toca salir al día siguiente a dar explicaciones y aún encima ese día trabajaba de noche… me quedé más tranquilo cuando dimos la rueda de prensa porque aquello nos vino un poco grande. Pero tengo que recordar que hubo tres ofertas a la primera, las tres con ahorro, cuando mucha gente aventuró que nadie se presentaría. El pliego era y es factible.

¿Ha sido la comunicación con los colectivos taurinos constante y fluida?

La relación con las asociaciones taurinas ha sido buenísima en todo momento y todos queríamos lo mismo, que se presentase una oferta y saliese para adelante.

Y como concejal, ¿espera una feria mejor que la de años anteriores?

Es que el pliego va dirigido a que sea mejor la feria. Es que no vamos a hacer algo para empeorar. Y estoy convencido de que se va a llenar la plaza más días porque hemos incluido actos de carácter más popular. Espero que además se pueda movilizar a espectadores y aficionados de otros pueblos de la Ribera.

Llevamos varios años con dos conciertos ‘grandes’ y este año sólo hay uno. ¿La idea es que vuelva a haber dos o se va a seguir con esa tendencia?

No nos hemos marcado un planteamiento con respecto a ese tema, ni que haya uno solo ni que haya dos… todo eso se irá viendo en función del dinero que tengamos, como hemos hecho este año. Hay una frase de Enrique Martín, entrenador de Osasuna, que dice “vamos a cenar hoy y ya veremos qué desayunamos mañana”.

Tenemos que ir viéndolo, pero el año, pasado, por mucho que hubiera dos conciertos, no tuvieron el éxito que se presuponía. Lo vimos claro en el caso de los tributos. El tributo de la Plaza Nueva no tuvo la respuesta esperada y el de Herrerías sí. A lo mejor lo que quiere la gente en la Plaza Nueva son verbenas y los tributos pueden encajar en otros escenarios.

Desde 2015 se está tratando de abrir las fiestas al barrio de Lourdes. ¿Cabría la posibilidad de celebrar allí noches de verbena u otros actos de esas características?

Se barajó hacer una comida popular en el barrio pero no había mucha demanda. Si se recuperasen los almuerzos, podríamos plantearnos algún concierto de vermú, la presencia de alguna banda… para eso necesitamos que haya demandas y que empujen las asociaciones y colectivos del barrio. Las fiestas de Santa Ana en ese sentido están muy enfocadas al centro de la ciudad y es algo difícil de cambiar.

El alcalde también ha insistido en que las peleas fueron lo peor de las fiestas de 2015. ¿Cuál ha sido su línea de trabajo?

Hemos tenido reuniones con policía y prepararemos una mesa con peñas, policía… El año pasado las peleas nos pudieron costar algún disgusto. Pido colaboración ciudadana y que llamen a la policía cuando vean algún atisbo de confrontación. Sobre todo que no esperen a que surja la pelea, porque la policía así podrá acudir a tiempo.

Otra medida novedosa es la de no permitir la entrada de vidrio a la plaza en el chupinazo. ¿Aún se permitía hasta el pasado año?

Me sorprendió enterarme cuando me lo trasladó la policía, pero sí, a pesar de que se dejó de permitir tras el botellazo a un mozo en los Sanfermines de 2010. El año pasado no tuvimos margen para modificarlo, pero para 2016 hemos querido concienciar de ello a la gente. Creo que los vecinos lo entenderán, porque es de sentido común.

¿Ha sido una ventaja tu pasado como peñista o una desventaja?

En líneas generales creo que es una ventaja. Tengo muchos amigos y se hace llevadero trabajar con confianza. Siempre con respeto entre todos pero con confianza. Hay personas a las que a veces les tienes que decir que no dejen de tener esa confianza o ese tono informal, porque al fin y al cabo ayuda y facilita las cosas.

¿Pero le han pedido más por el hecho de tener esa confianza extra?

Pues sí (sonríe). En el 100% Tudela de 2015, desde la Federación, decíamos que el tema de los grupos teníamos que dejarlo al Ayuntamiento. Este año, ya de concejal, lo primero que me dijeron fue precisamente si el consistorio se iba a encargar de coordinar a todos los colectivos folclóricos. Y así ha ocurrido. Así que ese es un ejemplo de que han pedido más.

Personalmente, ¿cómo lleva el estar en el cargo y el compaginarlo con su vida fuera del Ayuntamiento?

Sarna con gusto no pica. Lo llevo bien he intento encajar lo mejor posible las críticas. Me dolieron mucho algunas cartas al director que escribió Fernando Inaga, porque él sabe lo que es estar aquí. Sobre todo con el tema relativo a los toros, con algunos artículos muy catastrofistas, incluso sin conocerme y a sabiendas de que ya teníamos mucho peso encima con ese asunto antes de empezar. No he hablado con él ni tengo trato personal pero no me pareció bien que un ex concejal eche tanto peso nada más iniciar nuestra andadura.

También fue muy criticada su postura de no salir en la procesión de Santa Ana como corporación.

La verdad es que no llego a entender que algunas personas digan que estamos en contra de la procesión de Santa Ana o que no la respetamos. Hemos salido en la procesión, Eneko salió en la procesión. ¿Qué no salga la bandera de Tudela? Me parece una tontería, porque en la procesión la protagonista es Santa Ana. Ni la bandera, ni el alcalde ni los concejales.