Plaza Nueva

  • Diario Digital | sábado, 07 de diciembre de 2019
  • Actualizado 15:58

CINTRUÉNIGO

“El Gigantón es uno de los actos festivos más bonitos de toda Navarra”

“El Gigantón es uno de los actos festivos más bonitos de toda Navarra”

El pasado abril cumplió tres años al frente de la alcaldía de Cintruénigo. No es un cometido sencillo ni una plaza cualquiera. Tercera población de la Ribera tras Tudela y Corella, la villa cirbonera tampoco ha escapado a la crisis económica que algunas voces, ahora, describen como un mal sueño dando sus últimos coletazos.

Raquel Garbayo, alcaldesa desde las elecciones municipales de 2011, prefiere ser prudente, y asegura que en la ribera del Alhama hay todavía mucho por hacer en términos de empleo y crecimiento. Con la llegada de las fiestas, espera que los vecinos de Cintruénigo puedan darle la vuelta a la tortilla por unos días y centrarse en la emocionante e intensa semana de actos en honor a la Virgen de la Paz.

¿Cómo afronta las fiestas de este año?

Lo hago con mucho ánimo, porque la fiesta, al fin y al cabo, requiere alegría y espíritu para vivirla en plenitud. Sé que los primeros días me tocará estar más pendiente del trabajo y que, a partir de la cuarta jornada, tendré algo más de tiempo para disfrutar, sobre todo con mi familia.

¿Espera unas fiestas con más movimiento económico que el año pasado?

Ojalá sea así. Sería una buena noticia, aunque debemos tener en cuenta de que no depende solamente de cómo estén los bolsillos. También la climatología va a marcar cómo se van a desarrollar las fiestas. En ciudades como Pamplona o Tudela, el balance final de los festejos no fue todo lo positivo que quisieron y, en parte, el tiempo tuvo algo que ver. Así que espero que nos respete.

Por otra parte, tampoco hay que olvidar que, aunque las cosas vayan mejor, esta parte de la comarca todavía tiene serios problemas con el paro, por lo que tampoco es cuestión de echar las campanas al vuelo. Con que la gente aparque sus problemas diarios  y lo pase bien podremos considerarlas unas buenas fiestas.

¿Qué balance político hace del útimo año en el Ayuntamiento?

Un balance muy positivo. Si el año pasado hablábamos de lo beneficioso que había sido para el pueblo la construcción de la rotonda entre las carretera de Tudela y Corella, esta vez tenemos que hacer hincapié en los trabajos de renovación de redes. Podemos decir que ya es una realidad y, a la espera de poner en marcha la segunda fase, la mayoría de las mejoras se han realizado.

Hemos contado además con subvenciones por parte del Gobierno de Navarra, lo que es el reflejo de que estamos haciendo bien nuestro trabajo. Otra obras van rehabiliándose poco a poco y también gracias al trabajo de la Brigada Municipal.

El próximo año es electoral. ¿Volverá a presentarse?

Prácticamente es seguro que sí. En política municipal, con cuatro años no da para mucho. Para cuando acabas de coger el ritmo de las cosas, ya se acaba la legislatura. Al final estamos hablando de trabajar por y para el pueblo y en ese sentido creo que tengo cosas que aportar todavía.

Tengo claro que podré gustar más o menos, agradar o no agradar, pero nadie me va a sacar los colores por no haber trabajado

De las fiestas sólo podrá disfrutar los últimos días. ¿Qué actos serán los que viva más activamente?

Estaré más relajada los últimos días, efectivamente, aunque nunca debo bajar la guardia. Siempre hay concejales de día que tienen que estar al quite pero, al final, la responsable soy yo. Aun así creo que me dará tiempo de disfrutar, sobre todo con mi familia. El año pasado viví mis primeras fiestas con mi hijo pequeño, de apenas meses. Ahora ya casi tiene un año y medio y va cogiendo conciencia de muchas cosas.

El Gigantón será uno de los momentos que más intensamente viviré en ese sentido. Para mí, es uno de los actos festivos más bonitas que hay en toda Navarra. El ambiente que crean entre nuestra banda de música, la charanga y nuestros gigantes es especial para todos los cirboneros.

También suele nombrar la procesión de la Virgen de la Paz como uno de los ‘momenticos’ de las fiestas.

Porque lo es, realmente. Más allá de cuestiones religiosas o creencias, la devoción que existe en Cintruénigo hacia la Virgen de la Paz es común a todos los vecinos. Todo el pueblo se engalana para verla por las calles.

Mucha gente también se sorprende al escucharme decir que el Pobre de Mí es uno de mis actos favoritos. No por lo que conlleva, sino porque es precioso vivirlo desde el balcón del Ayuntamiento.

¿Qué mensaje manda a los cirboneros de cara las fiestas?

Que haya respeto. En temas como el de los ruidos, espero que encontremos equilibrio entre los que quieren disfrutar y los que necesitan descansar más. También les pido que se olviden de los problemas y que estén en buena disposición para disfrutar de siete días maravillosos.