Plaza Nueva

  • Diario Digital | miércoles, 01 de abril de 2020
  • Actualizado 00:31

CINTRUÉNIGO

“Cuando me proponen hacer algo o echar una mano para cualquier cosa, acepto sin rechistar. No sé decir que no”

“Cuando me proponen hacer algo o echar una mano para cualquier cosa, acepto sin rechistar. No sé decir que no”

En los tiempos de la prisa, el estrés y la constante cuenta atrás asfixiando durante la rutina diaria, alguien como él es un auténico ‘rara avis’. Álvaro Cornago Chivite, de 38 años, y empleado en una empresa de redes e informática en Pamplona, no tiene un respiro en todo el día. También ejerce como voluntario de Cruz Roja en su Cintruénigo natal y cultiva sus inquietudes a través de la música, su gran hobby. Su implicación y espíritu de colaboración en prácticamente todas las actividades del pueblo le ha llevado a ser nombrado Cirbonero Popular 2014.

¿Qué sintió cuando le dijeron que iba a ser Cirbonero Popular? ¿Y cómo se enteró?

Sentí mucha emoción y fue muy especial. La historia resultó curiosa, porque me llamó la alcaldesa. Suelo tener mucho contacto con ella por mi labor en Cruz Roja y no le di importancia a la llamada. Pero cuando me lo soltó pensé: “¡La que se va a montar aquí!

Además, los nervios se multiplicaron a lo largo de unos días, porque desde el Ayuntamiento me pidieron que no dijera nada hasta que se oficializase en el Pleno.

Se le reconoce por su labor y por su implicación en numerosas actividades. ¿De dónde saca tanta energía?

Creo que la saco de la pasión con la que hago las cosas. Las cosas hay que hacerlas con pasión y ganas. Colaboro en todo lo que puedo y me gusta aprender. Emprender nuevos proyectos aporta mucho y enriquece y lo hago por eso. Además, mi defecto es que no sé decir que no a nada. Cuando me embarco en algo o tengo que echar una mano a alguien, siempre digo que sí. Al final me organizo y consigo llegar a todo (ríe).

"El único día que fallo en la Novena es porque tengo que estar atendiendo en la Traída de las vacas"

La música es otra de sus ocupaciones. ¿También es capaz de sacar tiempo para ello?

Fui al Conservatorio desde muy pequeño hasta los 18 años. En un momento dado, tuve que elegir entre seguir con la formación musical o empezar la carrera universitaria. Opté por lo segundo pero he continuado aprendiendo por mi cuenta. En la Novena de la Virgen de la Paz toco el órgano y también he colaborado con los Auroros y la Coral.

De las fiestas, ¿cuáles son los actos que más le gustan?

El que más me llena es el Chupinazo. Me parece el más emocionante, y este año además lo viviré desde el balcón porque tiraré el segundo cohete en representación de Cruz Roja por el 150 aniversario de la entidad. Debo reconocer que también me tiran las orquestas, a las que asisto con los amigos, pero siempre  tengo que tener cuidado porque al día siguiente hay que madrugar para estar atendiendo mis laboes con la Cruz Roja. El Gigantón también es un acto que me encanta, como a todos los cirbneros, y lo disfruto de otra manera, con mi sobrina.