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  • Diario Digital | miércoles, 02 de diciembre de 2020
  • Actualizado 19:42

TUDELA

Amimet, premio a cuatro décadas de esfuerzo por los discapacitados

Cuando el año pasado Margarita Sánchez conoció la noticia de que ANFAS había recibido el Premio Olentzero,se alegró. “Me hizo mucha ilusión. Pensé que se estaban dando pasos para visibilizar el trabajo de las asociaciones  que tratan de integrar a las personas con discapacidad y en cierto modo imaginé lo bonito que sería que nos dieran ese premio a nosotros”, explica desde el otro lado del teléfono.

La asociación celebró recientemente el aniversario de la creación de su Centro Especial de Empleo, auténtico motor de la labor en la inclusión de personas con discapacidad
La asociación celebró recientemente el aniversario de la creación de su Centro Especial de Empleo, auténtico motor de la labor en la inclusión de personas con discapacidad
Amimet, premio a cuatro décadas de esfuerzo por los discapacitados

Cuando el año pasado Margarita Sánchez conoció la noticia de que ANFAS había recibido el Premio Olentzero,se alegró. “Me hizo mucha ilusión. Pensé que se estaban dando pasos para visibilizar el trabajo de las asociaciones  que tratan de integrar a las personas con discapacidad y en cierto modo imaginé lo bonito que sería que nos dieran ese premio a nosotros”, explica desde el otro lado del teléfono. Su deseo, un año después, se ha cumplido, puesto que la asociación de Amigos del Olentzero de Tudela ha concedido este reconocimiento a Amimet.

Para la directora general de Amimet, el galardón supone el reconocimiento a casi cuatro décadas de trabajo en favor de las personas con discapacidad, especialmente en el ámbito de la accesibilidad y la movilidad. Una labor que, en su opiniçon, no recibe la atención o la visibilización que merece. “Es difícil hacerse ver y oír, aunque no paramos de intentarlo”, reconoce. “La ‘culpa’, o mejor dicho responsabilidad, no es de nadie y es de todos a la vez, porque tanto nosotros como los medios de comunicación o la sociedad tenemos algo que ver en esa falta de atención”, añade.

Enrique Burgos, presidente de la entidad, también reconocía en el momento en el que se hizo público el premio que “quedan muchos pasos por dar aunque el camino recorrido sea bueno”. “Ojalá que, dentro de unos años, Tudela sea una ciudad modelo en lo que a la accesibilidad se refiere”, expresó.

Lo cierto es que la sensación sigue siendo la misma que hace tiempo: el mensaje se envía de forma clara pero la respuesta, sobre todo a la hora de diseñar los entramados urbanos o los ‘órganos’ del ‘cuerpo’ de las ciudades, no suele concordar. “Hay una diferencia entre la legalidad y la usabilidad en términos de accesibilidad o movilidad”, relata Sánchez. “Por ejemplo, si pones una rampa continua de 6 metros sin un descanso, legalmente cumple los parámetros, pero el usuario de una silla de ruedas que impulsa él mismo con sus brazos va a tener un serio problema de esfuerzo. Esas cosas no se tienen en cuenta y son aspectos en los que nos está costando aún cambiar el chip”, señala.

También ocio

A ese respecto, una de las ideas fuerza de Amimet en su trabajo diario es trasladar la realidad de que la accesibilidad no solo es buena para las personas con movilidad reducida, sino para todo el mundo. “Muchas veces no miramos más allá, pero dentro de unos años llegaremos a mayores, nuestras capacidades se mermarán... y necesitaremos espacios en los que poder movernos con facilidad. Lo mismo pasa con las mujeres embarazadas, por ejemplo. Conseguir una sociedad y una ciudad más accesible es algo que todos vamos a agradecer”, sentencia.

Además, si algo resalta en toda la trayectoria de Amimet, es también su vocación de ayuda incondicional desde dos puntos de vista: el empleo y el ocio. “Para una persona con discapacidad, el ocio es tanto o más importante que un empleo”. Así, además de la creación del Centro Especial de Empleo Canraso (operativo desde 1987), Amimet ha impulsado diversos programas de ocio inclusivo y ha incidido en mostrar la realidad de las personas con discapacidad a través de proyectos como ‘Educando-T’.

Para sus 450 socios, el premio supone una gran satisfacción una inyección de energía que les permitirá engordar la visibilización que ellos llaman ‘lluvia fina’. Tenue pero persistente.

 amimet.com