Plaza Nueva

  • Diario Digital | martes, 10 de diciembre de 2019
  • Actualizado 01:11

FONTELLAS

Alcachofas y cebollas con nombre propio: Agorreta

Esta empresa familiar afincada en Fontellas apuesta por dar prioridad al trabajo bien hecho, la calidad del producto y la satisfacción del cliente.

Esta buena pinta tiene la ‘Alcachofa de Tudela’ que producen desde SAT Agorreta, una empresa familiar situada en la Ribera, en las fértiles tierras del Ebro
Esta buena pinta tiene la ‘Alcachofa de Tudela’ que producen desde SAT Agorreta, una empresa familiar situada en la Ribera, en las fértiles tierras del Ebro
Alcachofas y cebollas con nombre propio: Agorreta

Cuando Jesús Agorreta Baigorri montó su propia empresa hace unas décadas no imaginaba que llegaría a ver sus productos por gran parte del norte de España y por Europa. “Nunca me habría imaginado que llegaría a estas dimensiones, pero ahora mismo nos estamos quedando cortos de almacenamiento”, dice. 

Agorreta fue uno de esos hortelanos que apostaron por crear su propia empresa antes que meterse en una cooperativa, pero el gran paso para la empresa fue la entrada de sus hijos a principios de los 2000. “Los hijos estaban estudiando y cuando acabaron sus carreras se fueron incorporando. Desde entonces, desde el 2005 hasta la actualidad, no paramos de crecer”, dice un padre orgulloso de sus hijos. 

Agorreta trabajando en oficina

Ahora en la empresa están sus tres hijos Silvia, Guillermo y Alberto, pero no están solos, la empresa cuenta en la actualidad con más de un centenar de empleados para esta campaña de la alcachofa y a lo largo del año suelen contar con unos 60 trabajadores de media, “fluctuamos en función de las campañas”, explica Guillermo, el mediano de los tres hermanos.

Jesús se ha dedicado toda la vida a la verdura, a la alcachofa. “Vi que el negocio estaba más en hortalizas que en los cereales y poco a poco fui creciendo cuanto más demanda iba teniendo”, señala. En estos comienzos producían alcachofas y cebollas, aunque ahora en la actualidad también tienen algo de brócoli y cereal con el fin de “tener unas rotaciones de cultivo, de conseguir unas mejores estructuras de suelo y poder mantener también un personal fijo”, apunta Guillermo. Aunque en superficie tienen más alcachofa, en volumen de kilos producen más cebollas. 

Agorreta enseñando terrenos

En la actualidad podemos ver sus alcachofas por todo el norte, “Pamplona es uno de los lugares donde más alcachofas vendemos de docena. También vendemos mucho a País Vasco, La Rioja, Aragón... en Tudela es más complicado porque muchos tienen su propio huerto y tienen sus cultivos. En cuanto a la cebolla, además de estos mismos destinatarios que la alcachofa, hemos ampliado horizontes y ahora estamos exportando a muchos sitios de Europa, que es el que nos da el volumen de producción actual”, señala Guillermo. 

Y si tan buena cantidad y calidad tenemos de estas joyas riberas es en gran parte gracias a estas tierras que tenemos que poseen un clima muy particular. “La climatología es muy adversa. Mucho contraste térmico con frío invernal y una primavera inestable que hace que la alcachofa tenga esa morfología típica de aquí con ese hoyuelo, esa ternura y ese sabor inigualable en cualquier otro sitio donde se cultiva”.

Se avecinan nuevos tiempo en el sector, “el futuro es díficil, pero sí que veo que hay hacer un producto de calidad y hacer un producto bueno”, concluye Guillermo con la vista en los próximos años en los que la agricultura y a la gastronomía tienen que ir de la mano.