Plaza Nueva

  • Diario Digital | jueves, 22 de octubre de 2020
  • Actualizado 05:22

CINTRUÉNIGO

“El pequeño comercio está muriendo”

Hablamos con Yolanda Garbayo Alduán, de GCH Construcciones, para saber cómo ve el presente y futuro de la empresa ribera en esta pandemia.

Yolanda Garbayo Alduán
Yolanda Garbayo Alduán
“El pequeño comercio está muriendo”

A nivel personal, ¿cómo llevaste el confinamiento y el cambio de ritmo que supuso?

Confinar = encerrar a alguien dentro de unos límites, por lo tanto, supone una retirada de la libertad de circulación.

A nadie le gusta que nos quiten la libertad… entrar, salir, ir, venir, reunirte, pasear, viajar, socializar… estas acciones son normales en nuestra vida diaria, no poder hacer nada de esto no es normal… por tanto fue un periodo muy extraño y muy triste.

Nuestra actividad en el trabajo fue estresante, por la falta de directrices, falta de equipos de protección, falta de información, incertidumbre y colapso sanitario… esto unido a las noticias diarias de incremento de casos y sensación de que nadie sabe que hacer… 

El ritmo lo marcaba el gobierno cada domingo por la tarde; esto hacía más estresante, si cabe, continuar con nuestra actividad profesional cada lunes sin tiempo a reaccionar.

¿Y ahora, en este momento de inicio de un otoño-invierno diferente?

No hemos comenzado bien el otoño… la curva de infectados va en aumento, algunas zonas están siendo confinadas nuevamente… Espero que la sociedad reaccione a tiempo.

Confío en la inteligencia de las personas, el simple sentido de la supervivencia nos hace aprender y aplicar las normas básicas indicadas para mantener la salud. 

Me gustaría que la sociedad no reaccionase exclusivamente a  base de policía y multas.

¿Crees que esta pandemia va a cambiar nuestro modo de vida y la forma que tenemos de entenderla y llevarla?

Nadie tiene una bola de cristal para ver el futuro, pero hoy por hoy ya nos ha cambiado la vida y hasta que no se encuentre una vacuna que nos permita volver a la situación anterior, nuestra vida hoy es muy diferente a la que hasta marzo hemos tenido.

Claro que cambia nuestra vida; físicamente estamos obligados a llevar mascarilla todo el día (nos ocultamos como fugitivos); a higienizarse las manos cada vez que tocas algo que no sean tus artículos personales (parecemos apestados); a mantener una distancia social de 2 metros en la que perdemos sensaciones; prohibido abrazarse, saludarse, besarse ¡qué frialdad! Todos necesitamos apoyo de vez en cuando, un abrazo, un beso… ¿qué hacemos? ¡Esto es horroroso!

También ha cambiado la forma de socializar y celebrar,  pasando de reunión y/o comida por “Sanqueremos” a no pueden reunirse más de 6 personas ¡qué tristeza! 

Echamos de menos a nuestra familia, a nuestros amigos, compartir momentos felices nos alegra y mejora nuestro estado de ánimo, esto también es una medicina que ahora nos falta, compartir felicidad y alegría es muy importante para estar emocionalmente estable para afrontar los problemas que sobrevienen con la pandemia.

Y sí que es cierto que también hemos cambiado de valores, ya que valorar la salud solamente se valora cuando nos falta o nos puede faltar… y éste es uno de esos momentos.

Otro aspecto muy importante que está cambiando es la forma de comprar. Han crecido exponencialmente las compras online y, por tanto, están muriendo “precipitadamente” –lo digo porque ya había una tendencia– los comercios cercanos de pueblo o barrio.

Aunque ha aparecido un movimiento social para el consumo de productos de kilómetro 0 o de producción local –que está muy bien–, debemos apoyarlo con fuerza para que se implante, tomando conciencia que ayudamos al medioambiente y a generar trabajo y actividad empresarial al mismo tiempo que apoyamos el comercio local. Esta apuesta reforzada por la pandemia apoya la distribución de las personas en el territorio, ayuda a que los pueblos continúen vivos y no se abandonen.

En general, ¿crees que se actuó adecuadamente desde la Administración cuando todo comenzó?

No tengo capacidad para responder esta pregunta. Es fácil criticar desde la barrera y difícil actuar delante del toro.

¿En qué se acertó, en qué se quedaron cortos, en qué pecaron de imprudentes o de lanzados?

Yo tengo en mi mente el 8 Marzo, cuando todas las noticias internacionales estaban diciendo que no hubiese reuniones, ni partidos de fútbol… ¡España ni caso! Esto me dolió, sobreodo porque fue una decisión de aspecto político para ganar votos poniendo en peligro a la ciudadanía ¡Qué hipócritas!

¿Y ahora se están sabiendo resolver los retos? ¿Por qué?

Sigo igual, sin capacidad para responder esta pregunta… 

Si nos fijamos en la curva de infectados somos 10 veces más que Italia, 28 vs 282, comparándonos con un país de perfil latino parecido.

Y en Europa somos los que ganamos la Champions pero en contagios. Esto dice que algo no estamos haciendo bien.

¿Cómo ves la economía en este momento de actividad y freno simultáneo con los contagios?

Mal, muy mal.

¿Y en vuestro sector en particular?

No tal mal por ahora, nuestro producto tiene una maduración larga y las empresas que en marzo de este año tenían obras adjudicadas no han notado todavía el freno.  

Ya veremos cuando se termine lo que hay en curso si continúa el ritmo.

¿Cómo crees que hay que afrontar este momento y el futuro próximo?

Con inteligencia, con valentía, con ánimo, con paciencia, con resiliencia.

¿Qué ha echado en falta el empresario en este tiempo a la hora de reconocer su papel en la sociedad?

Siendo un actor social muy importante, generador de actividad, trabajo y riqueza no se ha tenido en cuenta su opinión.

Hemos sido relegados al cumplimiento de un montón de normativa y legislación, tardía, torpe, desorganizada, cruel e inútil en muchos casos. 

¿Crees que hay demasiada burocracia para las gestiones ante la Administración?

De esto mejor no hablo. Mi opinión es que no hay político que tenga arrestos para regular el trabajo del funcionariado en la Administración. Somos el país que mas funcionarios tiene de Europa. Nuestros políticos se dedican a promulgar leyes y normas cada día que no hay persona humana que se lea todos los boletines oficiales que se editan en España, con el único objetivo de dar trabajo a todos los funcionarios.

Y como sufridores de todo esto, nosotros los empresarios y los ciudadanos que nos abruman con la burocracia en muchos casos innecesaria.

¿Cómo ves al Gobierno Foral, al central y al municipal? 

Al municipal haciendo lo que puede con sus capacidades. Yo, ahora, no quisiera estar en la piel de mi alcalde.

Al Gobierno Foral y al Central… ¡En discordia! Gestionando cada uno sus intereses partidistas por separado. Y esto no nos lleva a buen puerto.

¿Hacen un buen seguimiento del déficit que se está produciendo?

Ni idea.

¿Están demasiado lejos administradores y administrados?

Sí. Los administradores solo bajan a la arena cuando son elecciones ¡y luego se olvidan!

¿La nueva Ley de Teletrabajo está bien planteada? ¿Aporta mejoras? ¿Qué más falta por hacer?
Todavía no la he leído, no puedo opinar, pero seguro que montan algún “cristo”. Hemos estado teletrabajando y supuestamente se han autorregulado el empleado y el empleador, al menos en mi entorno.