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  • Diario Digital | miércoles, 12 de agosto de 2020
  • Actualizado 07:38

NAVARRA

“Nada volverá a ser exactamente como fue”

En una entrevista concedida a NavarraCapital.es, el consejero de Desarrollo Económico y Empresarial afirma que aún es pronto para evaluar los efectos del coronavirus en la economía navarra, aunque augura semanas difíciles. "Está por verse si para el 1 de julio estaremos en disposición de recuperar una actividad normal entre comillas". Eso sí, confía en la fortaleza de sectores como las renovables, el sanitario, la agroalimentación y el automóvil.
El consejero de Desarrollo Económico y Empresarial, Manu Ayerdi
El consejero de Desarrollo Económico y Empresarial, Manu Ayerdi
“Nada volverá a ser exactamente como fue”

El consejero de Desarrollo Económico y Empresarial, Manu Ayerdi, se recupera en su domicilio de la enfermedad causada por el coronavirus. Pero la gravedad de la situación le ha obligado a seguir trabajando, incluso hasta altas horas de la noche, para tratar de minimizar los daños que la pandemia va a provocar inevitablemente en la economía y el tejido productivo navarro, así como para conseguir que este se rehaga  cuando vayamos retornando hacia una cierta normalidad.

En una entrevista a NavarraCapital.es, se muestra muy cauteloso en sus apreciaciones, excepto cuando resalta que la prioridad es la salud y subraya la importancia de reflexionar sobre esta durísima experiencia, tras la que “nada volverá a ser exactamente como fue”.

Hasta ahora todo han sido noticias negativas: la paralización de la economía ha traído consigo el cierre de empresas, más de 6.000 ERTE, un aumento del paro del 10 %… Un panorama descorazonador…
Sí, y abril va a ser también complejo en lo económico. Nos toca tener fortaleza de espíritu y apoyar allá donde se necesite, sabiendo que aún nos quedan semanas difíciles.

Luego no hemos tocado techo en el número de ERTE ni de parados.
El paro seguirá creciendo porque todo el volumen de ERTE que han sido presentados todavía no se ha traducido en nuevos desempleados. Pasa como con la crisis sanitaria. Estos días vemos que la tasa de contagios va siendo más baja, se aplana la curva aunque siga creciendo. Y en lo que se refiere a la actividad económica, estas semanas van a ser fechas complicadas.

Las medidas que se iban articulando en los múltiples decretos reales y forales, notas aclaratorias, han generado confusión. ¿Ha habido improvisación?
No es fácil regular todo perfectamente, los textos que se han ido publicando suscitan preguntas y la casuística es muy amplia… Hemos tratado de ser muy diligentes, informando por teléfono o por correo electrónico a las empresas que pedían aclaraciones y hemos emitido notas tratando de clarificar las dudas que pudieran existir.

¿La comunicación entre el Gobierno de Navarra y el de España ha sido la adecuada?
Como Gobierno de Navarra, hemos tenido siempre canales abiertos sobre todo con el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo para trasladar nuestras preocupaciones y la visión de la situación y para tratar de interpretar de la mejor manera posible los reales decretos que se iban aprobando. Es verdad que ha habido algunos que el Gobierno de Madrid ha estado negociando hasta el último momento, hemos conocido borradores distintos y, al final, hemos aprendido que había que estar atentos al texto publicado en el BOE. El del domingo 29 de marzo se publicó a última hora y, como establecía que actividades eran esenciales y cuáles no, dio lugar a un par de días frenéticos hasta que el miércoles pudimos publicar nuestra nota informativa.

Al igual que la presidenta Chivite, se ha mostrado partidario de que las empresas que legal y sanitariamente puedan hacerlo sigan trabajando. Las últimas disposiciones avalan su postura.
Hay que poner la crisis sanitaria y la salud por encima de todo. Es lo más importante para reducir la sobrecarga del sistema sanitario. Es verdad que en Navarra nunca hemos estado en el punto de saturación, pero teníamos que tener eso en el punto de mira, también desde la óptica del desarrollo económico y empresarial porque, al final, estamos hablando de las personas y de la capacidad del sistema para atenderlas.
A partir de ahí, hemos tratado de encontrar un punto de equilibrio para mantener una actividad económica razonablemente mínima, cumpliendo la normativa vigente en cada momento. En este sentido, alguna compañía que no tenía claro si podía operar o no creo que, tras la nota aclaratoria del domingo 29 de marzo, sí que ha visto que tenía la posibilidad de hacerlo. Y es especialmente interesante la aclaración del Ministerio de Industria por la que las empresas que tengan compromisos internacionales de importación y exportación pueden atenderlos. Se ha generado un espacio para que haya una actividad reducida, como tiene que ser por ahora, y siempre extremando la seguridad sanitaria.

¿Considera suficientes las ayudas puestas a disposición de empresas y negocios por las administraciones europeas, españolas y la navarra?
Se ha reaccionado con rapidez con un paquete de medidas que aportan liquidez. Nosotros hemos puesto todo lo que estaba en nuestra mano, por ejemplo en lo que se refiere al cumplimiento de obligaciones fiscales, para que no tuvieran que hacer esos pagos en este momento. La semana pasada, poníamos en marcha los convenios con Elkargi y Sonagar, firmados por Sodena, para poner en circulación 100 millones de liquidez para pymes y autónomos con coberturas de garantía muy altas para las entidades financieras. Si eso se une a las líneas ICO, a medidas como la de dar al coronavirus carácter de enfermedad laboral a efectos de las prestaciones económicas o las puestas a disposición de los autónomos, creo que podemos hablar de un conjunto de iniciativas muy útil para hacer frente a una situación tan complicada.

¿Queda algo en la reserva si las cosas se pusieran aun peor?
Siempre puede haber un margen para aportar más cosas… Las administraciones estamos ahora en ese momento de revisar nuestros presupuestos. Porque es verdad que la situación va a cambiar, en la medida de que teníamos unas previsiones de ingresos que, sin ninguna duda, se van a ver afectadas. ¿Queda algo en la reserva? Puede haberlo, pero para eso tenemos que saber las reglas de juego, la posible evolución de ingresos y gastos…

Todo eso nos va a hacer pagar facturas y va a generar un endeudamiento en medio de una importante e inevitable recesión.
Técnicamente, cuando hablamos de recesión es porque hay dos trimestres consecutivos con pérdida del PIB. Veremos si la segunda quincena de marzo va a impactar de tal manera que ya vamos a tener una caída del PIB en el primer trimestre, y es evidente que el segundo va a ser complicado, negativo. Está por verse si para el 1 de julio estaremos en disposición de recuperar una actividad normal entre comillas. Porque creo que, tras esta experiencia, nada volverá a ser exactamente como fue.

¿Le ha sorprendido la cifra de nuevos parados? Porque no vienen por el lado de los ERTE y se han puesto restricciones al despido en el estado de emergencia…
Prefiero esperar a los datos del mes de abril para ver exactamente dónde estamos. En marzo, las empresas estaban presentando muchos ERTE que, aunque no suponen el despido, si conllevan el cobro de la prestación de desempleo por las personas afectadas. Pero son suspensiones de contrato, es lo que dice el real decreto y es lo que sucede en la inmensa mayoría de los expedientes. La foto de abril va a ser más ilustrativa, tendremos también el avance del PIB del primer trimestre y podremos hacer una valoración más certera.

Los sindicatos atribuyen los despidos a las ETT, ¿cree que es así?
Una ETT no debe despedir a una persona si está en una empresa que ha presentado un ERTE, tiene que tramitar ERTE de suspensión de contrato y no de extinción. Vamos a estar pendientes, pero no tenemos datos de cuántos despidos han podido producirse en las ETT porque los plazos legales para los procedimientos de conciliación han quedado suspendidos por el real decreto y porque parte nos vienen a nosotros y parte van al Tribunal Laboral. Voy a ponerme en contacto con la Seguridad Social para ver si ellos tienen datos de primera mano e insisto en que vamos a estar pendientes de esta cuestión, que efectivamente han puesto de manifiesto las centrales sindicales. Pero sabiendo que el marco laboral es el que es, porque desde CCOO nos pedían que nosotros, como Gobierno, metiésemos en los ERTE a las personas contratadas por la empresa a través de ETT. Ya les dijimos que eso nos parece imposible legalmente.

También reprochan los sindicatos la cancelación de subcontratas del Gobierno de Navarra.
Más bien nos preguntaron si había empresas privadas que prestan servicios a administraciones públicas que hubieran presentado ERTE y los sindicatos opinaban que no tenían que hacerlo. El Gobierno les dijo que sí tienen derecho a presentarlos, son empresas privadas como cualquier otra y la ley se lo permite. Y si el contrato obliga a la administración a mantener el equilibrio económico, lógicamente esas empresas podrán reclamar a la administración la parte de los costes laborales que no recuperen a través de la presentación del ERTE.

¿Los agentes económicos y sociales están actuando con lealtad y responsabilidad?
En las reuniones semanales que mantenemos acuden y cada uno mantiene, faltaría más, su punto de vista sobre los distintos aspectos de la situación que estamos afrontando. Todos somos conscientes de la importancia de luchar contra la crisis sanitaria y poner por delante la seguridad de las personas, aunque no todos los agentes tengan la misma opinión sobre cómo debe hacerse eso. Pero las intervenciones se están produciendo con total respeto y lealtad.

Hay quien vislumbra una rápida recuperación, otros ven recesión y crisis. ¿Usted qué opción elige?
Es una pregunta difícil donde las haya. Los gobiernos hemos estado a tope estudiando qué podíamos plantear en el corto plazo y abril nos servirá para reflexionar un poco más. Veremos cómo funcionan las medidas que buscaban dar liquidez a las empresas, a través del aplazamiento de los pagos de las obligaciones tributarias o de las líneas financieras disponibles a través de las entidades financieras. Es necesario que la empresa tenga pulmón para aguantar porque, al final, estamos hablando también de las personas trabajadoras. Y habrá que ver cómo juega también la psicología. Siempre se ha dicho que está muy relacionada con la economía, con qué disposición de ánimo afrontan el futuro las personas físicas de cara a tomar decisiones de consumo, e igual los agentes empresariales. Vamos a ver si impera una actitud de cautela o, por así decirlo, de ir a por todas.

¿Cuáles pueden ser las bases de la reconstrucción?
Hasta la llegada del virus, estábamos concienciados y empujando en el tema del cambio climático y la transición energética. Eso sigue estando ahí y, además, creo que puede ser uno de los grandes elementos tractores de la actividad económica. El sector sanitario ya era importante y después del Covid-19 aún lo va a ser más. Y el agroalimentario no ha dejado de ser esencial en ningún momento. Los tres son sectores estratégicos para Navarra y en ese sentido soy optimista. En cuanto a la automoción, ya estaba planteado el debate estratégico sobre los modelos de movilidad del futuro, era una de nuestras prioridades de trabajo que vamos a retomar. Luego hay subsectores industriales como el del papel, maquinaria… En definitiva, creo que podemos tener opciones porque contamos con unas empresas internacionalizadas y con una cadena de valor detrás interesante.

¿Se atreve a hablar de plazos?
Se trata de recuperar el modelo de sociedad que teníamos, en el que todos socializábamos, salíamos a la calle a comprar, a tomar algo, a las actividades culturales… ¿Cómo y cuándo va a ser? Tiene que pasar un tiempo y dependerá de muchos factores, desde cómo evolucione la pandemia hasta el estado anímico de la ciudadanía, de la situación que se dé en otros países… Es pronto para saberlo.

¿Qué conclusión podremos sacar, desde el punto de vista económico, de la experiencia en torno a la crisis sanitaria? En este sentido, ¿cree que la globalización está en entredicho? Porque ha caído una pieza y todo ha ido detrás…

¡Buf! La principal reflexión que se ha puesto sobre la mesa es cuánto de importante es la salud y, efectivamente, cómo impacta el hecho de estar tan globalizados en la transmisión de la enfermedad. Y podemos reflexionar sobre cómo puede afectar esto al proceso de la construcción europea. Yo soy de los convencidos europeístas, de los que creemos que tenemos que avanzar hacia la construcción económica y política. En ese sentido, es un reto que si Europa lo gestiona bien, puede salir reforzada. Y mire, como Navarra hemos tenido una experiencia muy, muy interesante estas semanas con la donación que hemos recibido de Gansú, la región china con la que mantenemos relación desde hace tres años. Un gesto que les honra y quiero agradecer. A mí, desde luego, no me gustaría que fuéramos hacia un mundo de países y regiones cerradas. Tiene que haber fórmulas para mantener esa visión global de planeta y de humanidad lejos del sálvese quien pueda.

¿Qué mensaje lanza el responsable de Desarrollo Económico y Empresarial a la ciudadanía?
Estamos ante un reto en el que, si todos trabajamos como lo estamos haciendo, conjuntamente y en la buena dirección, seguro que vamos a poder gestionarlo para seguir teniendo una tierra como la nuestra, donde hay personas que sufren dificultades pero donde, en general, disfrutamos de estándares de calidad de vida bastante razonables. Y que tenemos que aprender de esto tan inesperado e imprevisto que nos ha sucedido. Es una reflexión que estamos obligados a hacerla.