Plaza Nueva

  • Diario Digital | sábado, 17 de abril de 2021
  • Actualizado 09:47

Las contrataciones navideñas caen hasta un 71%

Está claro que las Navidades de este año van a ser muy distintas a las que normalmente estamos acostumbrados.
Terraza de Bar y Cafetería
Un camarero sirviendo en la terraza del Bar Josema de Tudela
Las contrataciones navideñas caen hasta un 71%

Está claro que las Navidades de este año van a ser muy distintas a las que normalmente estamos acostumbrados. Y es que, aunque ya sabemos más o menos qué restricciones habrá sobre movilidad y número de personas permitidas en las reuniones navideñas, va a haber muchas cosas diferentes con respecto a años anteriores.

Y en el ámbito laboral la cosa no va a ser distinta, ya que la pandemia ha afectado de forma muy significativa a diversos sectores profesionales. Y aunque algunos han sabido adaptarse, la realidad es que habrá muchos cambios estas fiestas.

Por ejemplo, según un estudio realizado por una web especialista en empleo, las ofertas de empleo como dependiente han disminuido un apabullante 71% con respecto a las navidades de 2019, mientras que las de repartidor han aumentado un 43% desde el mes de septiembre, y hasta un 57% si las comparamos con las ofertas publicadas para este sector en el mismo periodo de 2019.

Y es que, durante la campaña del Black Friday ha habido un aumento considerable de la demanda de repartidores ya que se han realizado alrededor de 50 millones de envíos como resultado del Viernes Negro y sus días previos. Afortunadamente, la gran mayoría seguirán contratados hasta pasadas las navidades.

De camareros a repartidores

Las propias empresas de mensajería ven aumentadas sus necesidades de contratación, ya que muchos comercios se han adaptado y reclaman sus servicios al incluir la venta online.

El resultado de esto es que muchos camareros que perdieron su empleo se han pasado al sector de la entrega de paquetería, ya que es un trabajo relativamente fácil y para el que no es necesario tener unos estudios concretos o demasiada experiencia.

Las cenas de empresa

Otro clásico de esta época previa a las fiestas son las cenas navideñas de empresa. Y dado que las restricciones limitan las mesas a 6 personas, la gran mayoría de estas cenas no se celebrarán este año.

Pero ya están surgiendo alternativas adaptadas a la pandemia como las cenas por streaming, en las que cada uno cenará desde su casa mientras ve a sus compañeros por el móvil o el ordenador. Esto no supondrá un alivio para la hostelería, aunque algunos restaurantes ya están ofreciendo la opción de servir un menú navideño a domicilio. Por lo que también habrá un aumento de la demanda de ryders (o repartidores de comida a domicilio).

Otra opción que algunas empresas han elegido es proporcionar a sus empleados un bono equivalente al importe de la cena para que lo puedan gastar en comercios de la zona. Una bonita iniciativa para ayudar a las tiendas de barrio que siguen arrastrando la crisis de la Covid-19 desde marzo.

Por el contrario, un sector que este año ha visto aumentadas sus ventas hasta un 164% es el de las cestas de Navidad, ya que es otra alternativa que han tomado las empresas: invertir el dinero de la cena en una cesta para sus empleados. Y también muchos particulares las están regalando a los sanitarios como agradecimiento por todo su esfuerzo durante la pandemia.

Una cabalgata diferente

Los niños también tendrán que adaptarse a que la típica cabalgata de los Reyes Magos este año sea un poco diferente. Y es que, para evitar aglomeraciones de gente esperando a que pasen sus Majestades, este año serán ellas las que estén quietas mientras que es la gente la que circula, viendo lo que han denominado como “Cabalgata estática”.

Este modelo surgió hace unas semanas en Vigo y ya son muchas las ciudades que lo están replicando. Una feliz consecuencia es que habrá muchas contrataciones para personal de control de aforo y también de instalaciones.

Aún no sabemos cuánto durarán estos cambios, si el año que viene tendremos unas fiestas al uso o si esta nueva normalidad se quedará para siempre con nosotros. Pero lo que está claro es que “el hambre agudiza el ingenio”, y aunque por desgracia muchos han perdido su trabajo, puede que encuentren otro en esta nueva versión de las fiestas navideñas.