Plaza Nueva

  • Diario Digital | martes, 07 de abril de 2020
  • Actualizado 06:11

TUDELA

60 años de Confecciones Amaya

Pilar y Roberto Huguet mantienen vivo el legado de su padre Jesús.
Confecciones Amaya llevan abiertos 60 años en la plaza Padre Lasa número 4 de Tudela
Confecciones Amaya llevan abiertos 60 años en la plaza Padre Lasa número 4 de Tudela
60 años de Confecciones Amaya

Cuando el Barrio de Lourdes estaba todavía en proyecto, Confecciones Amaya ya estaba ahí gracias al emprendimiento de Jesús Huguet. Era finales de 1959 y la Avenida Santa Ana era todavía de tierra. Eran otros tiempos.

En aquella época vendían de todo, “vendías lanas, perfumes, mudas, ropa de niño”, nos recuerda Pilar Huguet, la hija mayor de Jesús quien, junto a su hermano pequeño Roberto, siguen manteniendo vivo el legado de su padre.

Aquel barrio obrero y todavía “alejado” de Tudela, fue creciendo y con él, Confecciones Amaya. Fue evolucionando y empezaron también a vender ropa de niño y a especializarse. “Cuando se jubiló el dueño de la zapatería recogimos nosotros el testigo”, rememora Huguet. Ahora podemos encontrar en su tienda ropa para “señora, caballero, lencería, calzado, bisutería... hemos ido adaptándonos y, por ejemplo, ahora ya no tenemos ropa de niño, que antes solíamos tener”.

Pilar y Roberto continuaron el legado de su padre Jesús en Confecciones Amaya

Hoy en día es muy complicado mantener un negocio durante tantos años y sin lugar a dudas la clave es el trato tan cercano que han mantenido siempre con sus clientes. “Con lo que te quedas al final de todo, lo más bonito, la cercanía con la clientela. Recuerdo que alguna clienta llevaba una bolsa de manzanas y te dejaba unas cuantas”. 

Si todavía estás pensando en la carta de los Reyes Magos, pueden pasarse por Confecciones Amaya porque tienen de todo, “desde unas zapatillas, a un pijama, una corbata, un jersey... tocamos todo, así que vengan y miren qué es lo que más les gusta”, y podrán comprobar además ese trato cercano y familiar con el que reciben a sus clientes nada más entrar.