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  • Diario Digital | jueves, 09 de abril de 2020
  • Actualizado 12:33

TUDELA

Ilegal funcionamiento de la empresa de aerosoles de FCC, antigua AECOSOL

Ilegal funcionamiento de la empresa de aerosoles de FCC, antigua AECOSOL

La empresa FCC Ámbito, antigua AECOSOL, ubicada en Fustiñana, dedicada al reciclaje de aerosoles está incumpliendo toda la normativa que regula la manipulación de los residuos que recoge, supuestamente para tratarlos, ocasionado con este ilegal y peligroso comportamiento graves afecciones ambientales y de salud en esta localidad ribera.

Esta empresa ya fue denunciada por Gurelur en el año 2003, ante el Departamento de Medio Ambiente, por su mal funcionamiento y por las contaminaciones que estaba ocasionando. Por lo que sabe, conforme ha ido pasando los años han ido en insostenible aumento las conculcaciones legales que se cometen en esta planta de residuos peligrosos.

Los aerosoles que recoge esta empresa, unos llenos y otros con restos de su carga, contienen insecticidas, ventolines, poliuretano, diversos medicamentos, lacas, espumas, etc., siendo muchos de estos productos residuos peligrosos, debiéndose tratar convenientemente para evitar la contaminación de los suelos y de los aires.

Para poder llevar a cabo esta labor, conforme a la normativa vigente, esta empresa debería proceder al vaciado y al posterior tratamiento de los gases y de los productos presentes en los envases que recoge, antes de proceder a su trituración.

Gurelur tiene conocimiento que en estos momentos todos los aerosoles que llegan a la planta, tanto los llenos como los usados, van a parar directamente a un molino, ya que las máquinas de pinchar aerosoles están habitualmente estropeadas. Estas máquinas se manipulan par que funcionen un breve cuando reciben alguna visita, inspección o auditoria. Este negligente e ilegal manejo de estos residuos peligrosos producen las consiguientes explosiones y emiten todo tipo de gases a la atmósfera.

Independientemente de que arreglaran las máquinas estropeadas, estas sólo están preparadas para pinchar desodorantes y algún tipo de lacas. El resto de los productos: ventolines, poliuretano, pinturas, aceites y todo tipo de aerosol que lleve espumas no se pueden pinchar con estas máquinas.

El almacenamiento de los aerosoles que reciben los depositan sin ningún control en la campa y zonas verdes existentes en los terrenos de la planta. Las temperaturas extremas del verano y del invierno ocasionan la explosión de los aerosoles, con la consiguiente emisión de gas GLP a la atmósfera. Por otro lado, estos productos contaminantes se almacenan durante más de tres años cuando el máximo de tiempo legal son seis meses, no dudando en falsificar las fechas de entrada para pasar las auditorias y conseguir los ISOS.

Durante un tiempo, el gas halón se reciclaba por medio de una nevera, habiéndose posteriormente eliminado esta máquina, se supone que para ahorrar dinero, motivo por el cual este gas se emite en parte a la atmósfera. También se muelen todos aerosoles juntos, que contienen insecticidas, pinturas, ventolines, etc, yendo los gases a la atmósfera y los líquidos a un cangilón, todos revueltos, enviándolos a una planta riojana como si fueran aguas pluviales.