Plaza Nueva

  • Diario Digital | sábado, 06 de marzo de 2021
  • Actualizado 18:27

IGEA

Encontrados restos de dinosaurio en Igea

En la excavación se han extraído huesos fósiles de lo que podría ser un Espinosaurio

Excavación en el yacimiento de huesos fósiles de dinosaurio en Igea
Excavación en el yacimiento de huesos fósiles de dinosaurio en Igea
Encontrados restos de dinosaurio en Igea

Los martillos geológicos dieron comienzo el 6 de julio a una excavación, pero no a una excavación cualquiera, se trata de recuperar los restos de un esqueleto fosilizado de un gigantesco dinosaurio depredador que rugió en lo que hoy es Igea hace más de 120 millones de años. La historia de este descubrimiento se remonta a unos años atrás, cuando se recuperaron en superficie un conjunto de huesos fosilizados que una vez restaurados se pudieron asociar con los restos típicos de un dinosaurio carnívoro de gran porte y que se encuentran depositados en el Museo de Igea. Los restos fueron encontrados por Pachi Sáez-Benito, un hijo de la localidad y en la excavación, que ya ha finalizado, intervinieron entre otros, paleontólogos de reconocido prestigio como Xabier Pereda Suberbiola de la U.P.V y Angélica Torices, responsable de la Cátedra de Paleontología de la Universidad de La Rioja. Para esta excavación se contó con la preceptiva autorización de la Dirección General de Cultura y Turismo. 

Se estima que el espécimen a la luz del tamaño de los huesos extraídos hasta ahora mida en torno a los 8-9 metros de longitud lo que le convierte en un dinosaurio carnívoro de gran tamaño y con los restos que se han podido analizar hay fundadas razones para pensar que se trate de un dinosaurio de la familia de los Espinosaurios. Estos dinosaurios terópodos son los únicos dinosaurios conocidos actualmente que incluían en su dieta la ingesta de peces (aunque no solo peces, también incluían cierta fauna terrestre), presentando una serie de adaptaciones al efecto, fundamentalmente en su cráneo parecido al de un cocodrilo, un largo y bajo hocico, unas mandíbulas estrechas llenas de dientes finamente aserrados y potentes brazos con afiladas garras a modo de arpón que les ayudarían a sacar a estos resbaladizos animales del agua. Como en Aragón se han encontrado dientes fosilizados que sugieren la cohabitación en el Cretácico Inferior de dinosaurios de las dos ramas de la familia de los Espinosaurios, lo que también se ha observado en Igea, quizás lo que encontremos pueda aportar más luz a este respecto y confirmar la existencia de dos especies diferentes de Espinosaurios en la Península Ibérica, aunque esto es meramente especulativo y, por lo tanto, no lo sabremos hasta que analicemos los restos que rescatemos durante la excavación. 

Hasta ahora, en Europa, se han encontrado restos de dicha familia de dinosaurios en Inglaterra, Portugal y España.

Trabajo en la excavación de Igea

¿Cuál es el valor de este descubrimiento? A nivel patrimonial es indiscutible ya que solo con el material que se recuperó: restos del pie, incluyendo varias falanges ungulares, varias vértebras y restos de costillas, lo convierten en un descubrimiento excepcional y de gran relevancia científica. A nivel turístico y de “Marca Rioja” es evidente que aportará mucho y es que, desde hace tiempo, cada descubrimiento, cada reconstrucción de un nuevo dinosaurio o cada nueva propuesta científica han estado indefectiblemente acompañados de gran expectación y más en estos días con la presentación de la película “Jurassic World: El reino caído” lo que le dará si cabe mayor eco a la noticia. Todo lo que sume a lo que ya tenemos y ofrecemos en La Rioja es bueno y máxime cuando descubrimientos de este tipo no se hacen todos los días. Pueblos como en este caso Igea están necesitados de nuevas actividades económicas, como el turismo, que den vida y mantengan a la cada vez más mermada población. Un ejemplo tangible del efecto directo que tiene la conservación y el impulso decidido del patrimonio paleontológico en La Rioja es la rehabilitación de un municipio como Enciso, el cual apenas tenía población en los años 80. El apoyo decidido del Ayuntamiento de Igea y del Gobierno Regional a las iniciativas para la protección y conservación del patrimonio paleontológico igeano ha sido y será decisivo para el impulso del turismo en el municipio, en la comarca y en la región. A nivel científico también es importante dada la escasez de restos óseos directos de dinosaurios (contrariamente a lo que ocurre con las huellas), este nuevo afloramiento constituye una singularidad en el conjunto de la paleontología riojana del Cretácico inferior continental. 

Se comprende que el hallazgo es importante de cara a la comunidad científica, pues aporta un material desconocido hasta el momento, y también lo es desde el punto de vista divulgativo y de enriquecimiento del patrimonio paleontológico riojano ya que aporta un nuevo elemento de interés con múltiples posibilidades de explotación.

La Rioja es bien conocida por sus abundantes y bien conservadas icnitas de dinosaurios y otras faunas coetáneas, los huesos sin embargo son muy poco habituales y esto tiene una explicación, y es que las condiciones óptimas para la fosilización de las icnitas no coinciden con las condiciones en la que los huesos se fosilizan mejor. La diferencia fundamental está en la velocidad del agua y los sedimentos que necesariamente tienen que cubrirlos, tanto a los huesos como a las icnitas. En el caso de las icnitas es necesario que el agua tenga poca velocidad para que su energía no borre las huellas de barro que sirven de molde y en muchas ocasiones una cantidad de sedimentos no necesariamente importante y en el caso de los huesos, las condiciones más deseables es que el enterramiento ocurra con relativa rapidez, evitando que otros seres vivos lo consuman para alimentarse (carroñeros) y el organismo original vaya desapareciendo por la acción de los medios (sol, viento, agua). En este caso sí que es necesario una gran cantidad de sedimentos para que estos queden sepultados lo antes posible. Ahora bien, los restos óseos encontrados hasta ahora tienen una característica común y es su magnífica fosilización. El sílice del que están formados se ha encargado de hacernos una copia casi perfecta de los huesos que conforman los esqueletos de estos magníficos animales extintos.

El yacimiento se encuentra en un bloque de roca calizo de más de un metro de espesor lo que hace que su trabajo sea complicado y laborioso, en otras ocasiones los huesos se encuentran rodeados de arcillas lo que hace que estas labores sean más sencillas…pero este no es el caso. La excavación dio como resultado la aparición de nuevos restos óseos que complementan los ya extraídos y que una vez finalizados el traslado, su restauración y su estudio depararán grandes sorpresas.

Detalle de alguno de los restos encontrados: 

Exacavacion Igea detalleExcavacion Igea garra

A continuación mostramos una ilustración del experto en temas paleontológicos Davide Bonadonna:

Ilustracion dinosaurios

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