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  • Diario Digital | jueves, 24 de septiembre de 2020
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GALLUR

Satisfacción a medias por la N-232

Satisfacción a medias por la N-232

El desdoblamiento de la N-232 en el tramo aragonés de Mallén a Figueruelas, una reivindicación política y ciudadana de hace décadas, vivirá a partir de finales de año un episodio esperanzador. La semana pasada, a falta de la confirmación oficial del Ministerio de Fomento, trascendió la adjudicación de las obras del tramo Gallur-Figueruelas. En concreto, 14 de los 30 kilómetros tan gravemente afectados por la siniestralidad. Una buena noticia acogida con alegría, pero “a medias”.

Así lo expresa la alcaldesa de Gallur, una de las localidades que en principio se van a ver beneficiadas por estos trabajos de acondicionamiento. “He acogido la noticia con satisfacción, aunque no podemos negar que esperamos que se arregle todo el tramo, no sólo la mitad”, resumía Yolanda Salvatierra (PSOE), primera edil del municipio zaragozano desde el pasado junio. Los anteriores regidores de la localidad, como Antonio Liz (CHA) llevaban años trasladando la preocupación ciudadana a las instituciones de Madrid, mediante mociones de sus grupos o manifestaciones. Algo que, pese al anuncio del inicio de las obras, continuará.

“Vamos a seguir pidiendo que se desdoble desde Mallén hasta Figueruelas. Es una necesidad real, un asunto por el que llevamos luchando muchísimos años y todos los alcaldes compartimos la misma opinión. Es una actuación incompleta”, añade Salvatierra.

“Anuncio electoralista”

“Es una pena que sólo se acuerden de esto cuando va a haber elecciones”, se lamenta Rubén Marco (Por Mallén), alcalde de Mallén, la localidad donde también se pide un desdoblamiento desde el final de la A-68 en el límite navarro-aragonés. Las obras anunciadas no contemplan ese “primer tramo”.

Marco reconoce que esperaban lo acontecido por las reuniones que habían mantenido. Aun así, se muestra decepcionado porque den “una solución a medias dejando un tramo colgado”. “La solución pasa por todo el tramo completo. Lo califico como una medida electoralista y es una pena porque supone jugar con la vida de muchas personas que pasan a diario por ahí”, afirma.

El proyecto consistirá en la construcción de una carretera con sección de autovía con dos calzadas separadas y dos carriles cada una de 3,5 metros. La adjudicación reciente de las obras, para la que se recibieron unas 27 ofertas de toda España, supondrá un gasto de 47,3 millones para las arcas del Estado. Se espera que los trabajos comiencen a final de año, aunque el plazo de 37 meses de ejecución hace presagiar que hasta 2019 los conductores no circularán sobre este nuevo desdoblamiento.