Plaza Nueva

  • Diario Digital | sábado, 14 de diciembre de 2019
  • Actualizado 09:27

NAVARRA

Manual para entender y combatir la ideología de género

Interesante novedad editorial navarra.
Manual para entender y combatir la ideología de género
Manual para entender y combatir la ideología de género
Manual para entender y combatir la ideología de género

Después de presentar el año pasado el Cuatripartito Kanpora y Veinte años de letxe y miel, la editorial Azpilicueta Center nos sorprende con este Manual que anunciamos va a ser muy útil, pues aclara muchos conceptos respecto a la llamada ideología de género. Su lenguaje es además divulgativo y fácil de entender para el público en general.

El Manual reconoce que se han dado muchos pasos en la mejora de las relaciones mujer-hombre, que el feminismo lleva mucho tiempo luchando y que ha conseguido que la situación de las mujeres (en nuestro país y en otros muchos) sea mucho mejor que en el pasado. Pero existen diversos feminismos y el hoy dominante en el mundo y en España es el feminismo de género, ligado a la Ideología de Género (IG) y a los colectivos LGTBI. Una cosa es respetar a las personas independientemente de su opción sexual (cosa que el Manual hace), y otra es ejercer la libertad de expresión, cosa que el Manual también hace, lo que lleva a los autores R. Berro y María G. de Carlos a criticar y rechazar la visión del mundo de la Ideología de Género (IG). Este feminismo de género no sólo lucha por la igualdad, sino que pretende subvertir los principios morales de la sociedad desde dentro, acabar con las tradiciones, las creencias y la moral que constituyen el basamento de nuestra cultura.

Con la caída del Muro de Berlín los comunistas sustituyeron la lucha de clases por la de sexos y se aliaron con el feminismo más radical, con el lobby gay, las asociaciones medioambientales y anticapitalistas, los llamados movimientos “por los derechos civiles”, etc. El Manual demuestra que la manipulación de las palabras la utilizan para modificar la percepción de la realidad de todas las personas y así facilitar sus fines revolucionarios. Una vez consolidado el uso de los nuevos términos, las mentes de los usuarios construirán nuevas imágenes e ideas favorables al propósito subversivo. Estamos ante una nueva revolución en marcha que no es como las del pasado. Su punto de partida es la cultura y su objetivo el individuo; y como acto final, por supuesto, el cambio de la estructura social y política.

La ideología de género reduce las diferencias entre hombres y mujeres a meros estereotipos o roles sociales. Para la ideología de género en el ser humano no hay una base cultural y otra biológica sino que toda la base es cultural. Podría decirse que niega la biología y la genética o las relega a la irrelevancia. Si metes a un cocodrilo en una jaula y le das de comer alpiste cantará como un canario, viene a ser su principio filosófico. Cada individuo no sólo es el que decide con una soberanía ilimitada sobre lo que está bien y lo que está mal, sino hasta sobre lo que es o no es, puesto que el ser es pura cultura y subjetividad.

La IG persigue la hegemonía cultural, para avanzar más rápido sus defensores necesitan utilizar la censura sobre sus opositores. Va mucho más allá del respeto a lo excepcional. Invierte el principio de que la excepción confirma la regla. Convierte lo excepcional en normal. Lo anormal no es que haya un niño que se sienta niña pese a tener pene, sino que todos los demás niños se sientan niños por tener pene. La sexualidad que hay que cuestionar es la de todos los demás niños.

La IG pretende la modificación profunda de la familia tradicional porque -dicen- esclaviza a la mujer y condiciona a los hijos para que acepten el matrimonio heterosexual y la procreación como algo natural. Necesitan desacreditar y eliminar a la familia natural. Dicen que ser hombre o mujer es algo que uno se construye al margen de su naturaleza biológica. Deja de ser parte de lo que uno es para pasar a ser algo que uno se quita o se pone como una chaqueta.

Tras la IG subyace un menosprecio de la heterosexualidad considerándola un mero fruto de la educación y por tanto modificable, mientras que sobrevalora las formas de sexualidad no heterosexuales y no reproductivas. Vende su mercancía asegurando que es cruel no aceptar acríticamente todos los principios que postula, como si la IG fuera a acabar con todos los problemas de la humanidad referidos a la sexualidad y las relaciones, o como si la IG no tuviera el potencial de añadir a los problemas existentes o los asesinatos de mujeres problemas e infelicidades mucho mayores que los que trata de resolver.

Con sus leyes sobre violencia de género, además, invierten la carga de la prueba eliminando la presunción de inocencia de los varones heterosexuales. La IG pretende imponernos como obligatoria la idea de que todas las formas de sexualidad son virtuales y a quien discrepa le aplica la etiqueta de machista u homófobo.

Todas estas tesis nos encaminan no sólo hacía una sociedad envejecida, desorientada, compuesta por individuos escindidos entre su identidad biológica y su identidad sexual, incapaz de reproducirse y encaminada hacia el invierno demográfico, sino hacia una sociedad en la que exista un pensamiento único cuyo cuestionamiento no se tolera y va mucho más allá de la sexualidad.

Todo esto lo encontrará en 232 páginas fáciles de leer, donde se detalla cómo han ganado posiciones en Navarra con Skolae, las leyes de género y chiringuitos varios, cómo se financian, etc. Se dan alternativas a la IG y cuenta con un buen índice que permite bucear en las distintas cuestiones. Contiene un vocabulario específico que facilita la compresión de los temas. Este Manual lo pueden encontrar en las librerías habituales antes de que sea prohibido por el módico precio de 10€.