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  • Diario Digital | jueves, 04 de junio de 2020
  • Actualizado 20:12

TARAZONA

Elegir la ceremonia

Elegir la ceremonia

Eentran solteros y salen convertidos en marido y mujer. Este hecho forma parte de la magia que rodea cualquier boda y acontece en el desarrollo de la ceremonia. Por ello, los novios deben elegir con sumo cuidado de qué forma realizar su unión para siempre. En la actualidad, en nuestro país se puede optar por contraer matrimonio de forma civil o religiosa.

El matrimonio religioso se define como el celebrado válidamente conforme a la confesión religiosa que se halle inscrita y reconocida por el Estado. En España, éstas son cuatro: católica, evangélica, judía e islámica. La ceremonia religiosa por el rito católico suele ser la práctica que más eligen las parejas que van a celebrar su unión.

En el caso de que los novios se decanten por esta opción, deberán realizar un cursillo de preparación al matrimonio. Es gratuito y su duración depende de la parroquia, al igual que la donación que se debe hacer por el culto.

Matrimonio civil

Los novios también pueden elegir entre tres fórmulas para dar el sí quiero. En dos de ellas son directamente los contrayentes los que la formulan (pueden elegir entre una forma más corta y otra más larga). En la tercera, es el sacerdote el que pregunta a los futuros esposos.

Otra de las fórmulas católicas para contraer matrimonio consiste en celebrar la unión fuera de la misa. Se trata de una nueva alternativa que en Navarra quiere poner en prática el párroco de la iglesia de San Fermín de Pamplona. En este caso la ceremonia es igual a la tradicional salvo por la ausencia del momento de la consagración del pan y del vino.

Una vez concluida cualquier tipo de ceremonia religiosa hay un plazo de cinco días para inscribirse en el Registro Civil y así obtener tanto el pleno reconocimiento del matrimonio como el libro de Familia.

Matrimonio entre homosexuales

La ceremonia civil se caracteriza por su sencillez y sobriedad. Se suele celebrar en alguna de las dependencias del Ayuntamiento o en una sala del juzgado de la ciudad. La ceremonia es muy corta, unos quince minutos, ya que viene a ser un mero trámite formal. Al igual que en la boda religiosa, se precisan dos testigos y finaliza con la firma del registro de los contrayentes y sus testigos y con la entrega del libro de familia. Cada año son más las parejas que optan por esta fórmula en la que los novios pueden vestir de forma tradicional o con ropa más informal, como traje corto o de chaqueta la novia y traje el novio.