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  • Diario Digital | martes, 01 de diciembre de 2020
  • Actualizado 22:32

TUDELA

El desempleo, asignatura pendiente en la Ribera

El desempleo, asignatura pendiente en la Ribera

Con la campaña electoral a la vuelta de la esquina, los candidatos a alcalde de diferentes formaciones repiten constantemente un ‘mantra’ como propuesta: su prioridad es luchar contra el desempleo. Una promesa que, como puede observarse según los datos que se pueden extraer del SNE, no ha sido posible cumplir en estos últimos cuatro años de legislatura, al menos en la Ribera.

Pese a que la generación de empleo se conduce mayoritariamente por factores externos (crisis económica, iniciativa privada, etc.), lo cierto es que prácticamente en ninguna localidad de la Comarca se ha detenido la sangría del paro en cuatro años aciagos.

Sin los datos de la población activa por municipio en la mano, pero con cifras que ponen de manifiesto que el número de habitantes desciende, sólo hay una localidad de más de 1.000 habitantes que muestra menos parados en febrero de 2015 que antes de las elecciones de mayo de 2011: Fustiñana, con 12 menos. En el resto, los balances van a la inversa.

Tudela, el caso más grave

Su condición de cabeza de Comarca y su mayor núcleo poblacional provocan en parte que los datos sean más espectaculares, lo cual no es óbice para señalar que las cifras en Tudela son las más preocupantes. Antes de las elecciones de 2011, con una población censada de 35.529 personas, en Tudela había 3.080 vecinos en situación de desempleo. Una legislatura después, con menos habitantes (35.062), el número de parados aumenta hasta los 3.442, con 362 más.

Otras localidades en las que la comparativa arroja un aumento de parados significativos durante la legislatura son Cintruénigo (100 más que en mayo de 2011), Cadreita (88 más), Castejón (83 más) y Corella (70 más). En todas ellas la población ha disminuido sobremanera con respecto a mayo de 2011. En cuanto a cifras más positivas, cabe destacar los casos de Barillas, con 3 parados menos, y Monteagudo, que se mantiene en 54 personas desempleadas.

Los picos, en 2012

Pese a que las cifras hablan por sí solas y constatan que los datos de desempleo a nivel municipal son peores en la actualidad, al indagar en los números de los años centrales de la legislatura se demuestra que los picos más altos de desempleo ya se han vivido. En concreto, 2012 fue el año más crítico. Así, los datos de diciembre de ese año ponen el acento en localidades como Corella, con 973 parados (250 más que en febrero de 2015); Cintruénigo, con 951 (109 más); o la propia Tudela, con la friolera de 3.608 habitantes desempleados.

¿Tendencia a la baja?

Otro dato curioso es el que muestra que, desde diciembre de 2014 hasta febrero de 2015, los datos de desempleo a nivel local no son todo lo halagüeños que los gestores municipales desearían. Los mensajes desde el gobierno central y otras entidades o núcleos de referencia no cesan de repetir que “se está saliendo de la crisis”. En cuanto al aspecto concreto del paro, los pueblos de la Ribera no parecen navegar en esa corriente positiva.

Los números hablan claro. De las 28 poblaciones analizadas, sólo la cuarta parte tienen, a febrero de 2015, una incidencia menor del desempleo que en diciembre del pasado año. Se trata de Barillas, que pasa de 10 a 8 parados;  Corella, de 881 a 723; Fitero, de 218 a 217; Funes, de 173 a 164; Marcilla, de 278 a 263; Murchante, de 386 a 369; y Tulebras, de 10 a 8.

En todas las demás, el número de desempleados ha aumentado en ese periodo de dos meses, con los casos más significativos en Castejón (de 450 a 502 parados, 52 más) y Tudela (de 3.266 a 3.442, 176 más). Una legislatura después, el paro sigue siendo una asignatura pendiente.