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  • Diario Digital | domingo, 06 de diciembre de 2020
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CORELLA

El chupinazo de Miriam Rubio

El chupinazo de Miriam Rubio

Tres puntos de vista

Sorteos los hay muchos en la vida cotidiana, aunque para Miriam Rubio, el que se realiza todos lo años por estas fechas en el Ayuntamiento de Corella va a ser difícil de olvidar. El modo tradicional de elegir encargado de lanzar el chupinazo, dejando la decisión en manos del azar, sorprendió a la edil de Deportes del consistorio corellano.



Rubio es de esas personas muy ligadas a su localidad natal. Eso no sólo le ha llevado a trabajar por sus vecinos desde que comenzó la actual legislatura en 2011, sino también a vivir de una forma especial días como los de fiestas. Por ello, el tener el honor de lanzar el cohete anunciador cobra para ella un significado aún más trascendente. "El día del cohete es el más bonito de las fiestas. Siempre lo vivo con una ilusión tremenda, y eso ya sin ser protagonista como esta vez", señala. Rubio considera que "la persona que tiene la oportunidad de lanzarlo lo hace una vez en la vida", por lo que tiene "ilusión y ganas" pero también unos pocos nervios". "Normalmente ya me cuesta dormir cualquier víspera del chupinazo, así que me imagino que esta vez hasta me afectará un poquito más", cuenta.

La concejal de Deportes del Ayuntamiento de Corella podrá decir ahora que ha tenido la oportunidad de vivir el chupinazo desde todos los puntos de vista posibles. Desde abajo, como una corellana más; desde el balcón, por su cargo en el consistorio y, ahora, "también desde arriba. pero con mayor presencia aún", señala. "Todos esos momentos suponen sensaciones diferentes", añade.



La designación de este año ha estado envuelta en cierta polémica, debido a que se esperaba que la plantilla y la directiva del Corellano, recién ascendido a Tercera División, hicieran las veces de 'chupineros'. Finalmente, se ha mantenido el sistema de elección tradicional. "La decisión no es mía y no me gustaría agrandar aún más la polémica", señala Rubio, quien asegura que le hubiese encantado "que el Corellano estuviera en el balcón junto con los miembros de la corporación". "Lo digo con toda la sinceridad del mundo", recalca.



Para el gran momento, no tiene preparado nada en especial. "Soy muy tradicional. No es momento de lucir oratoria, porque hay cientos de personas que están esperando a que el sonido del cohete llegue, así que, como se suele decir, iré al grano", narra la edil de Deportes. En su cabeza habrá un recuerdo especial para "todas esas personas que están a tu lado en los buenos y malos momentos". "Tambien es inevitable acordarse de personas que se han ido. Concretamente, de uno de mis abuelos, una persona que era popular en Corella gracias a su gran afán por organizar cosas en el pueblo. Si él me viese en esta tesitura, alucinaría", asegura. "Y de mis amigas me acordaré porque son las mejores posibles", añade.



Aunque su cargo le ate en cierta manera a los actos protocolarios, está convencida de que podrá compaginar esas obligaciones con el ocio personal. "Al final llego a todo, hay actos oficiales a los que me gusta ir y también me da tiempo a salir. Soy fiestera de día y de noche. Eso sí, el día 1 de octubre estoy muy cansada", reconoce.