Plaza Nueva

  • Diario Digital | sábado, 19 de septiembre de 2020
  • Actualizado 04:14

CINCO VILLAS

Carnaval en Cinco Villas, una fiesta que bebe de la antigua tradición

Los municipios cincovilleses se suman a la fiesta de Don Carnal con fiestas modernas, pero, en el recuerdo colectivo se conservan las antiguas tradiciones donde personajes como los ensabanaus, madanas y esquilones hacían travesuras y divertían a pequeños y mayores.

Algunos de los personajes que protagonizaban el carnaval cincovillesés más tradicional
Algunos de los personajes que protagonizaban el carnaval cincovillesés más tradicional
Carnaval en Cinco Villas, una fiesta que bebe de la antigua tradición

La fiesta del carnaval es una de las más esperadas en la Comarca de las Cinco Villas. Quizá porque se ha vivido intensamente desde antiguo.

Así, en algunos municipios como Luesia, Uncastillo, Pintanos, Longás, Navardún, etc., el carnaval estaba ligado a antiguas tradiciones que llenaban las calles de personajes singulares como los ensabanaus, los esquilones, las marcaretas, etc.

Hoy en día esta tradición no se celebra tal y como la conocían los más ancianos, sino que se guarda en la memoria y en la numerosa documentación recuperada al respecto.

Incluso, hace unos años, se diseñaron unos folletos específicos con toda esta tradición. Ahora se pueden descargar desde internet en la página web de la Comarca de las Cinco Villas (en el blog de noticias), para que no caigan en el olvido. Esta acción fue fruto de un convenio de colaboración entre la entidad comarcal y Adefo Cinco Villas. 

En la Comarca de las Cinco Villas, los carnavales se prohibieron expresamente tras la Guerra Civil. Esto, sumado a la despoblación que sufren algunos de los municipios en los que esta fiesta era santo y seña, hace que la tradición vaya cayendo poco a poco en el olvido.

Si bien, vuelve a la memoria al aproximarse la fiesta de Jueves Lardero, que se conserva en algunas localidades como Sádaba, que este próximo jueves la vivirá intensamente con el consiguiente reparto de longaniza. Será a partir de las 20.00 horas en El Portalico.

Es la celebración que antecede al carnaval que se vivirá intensamente en municipios como Ejea de los Caballeros o Tauste, que este fin de semana se llenarán de color y disfraces.

Son dos de los municipios que más viven el carnaval, con potentes concursos de disfraces y mucha participación. Tras su celebración, entra el tiempo de austeridad, la Cuaresma (40 días antes de la Semana Santa).

Aunque esta norma de austeridad no se respeta en todos los municipios cincovilleses, ya que hay algunos, como Biota, Uncastillo, Sádaba o Luesia que organizan sus fiestas pasado este fin de semana. El objetivo es fomentar la participación de todos los colectivos en las celebraciones de otros municipios, especialmente, cuando tienen menor población.

Tradición

Pero, aunque la historia y las actividades carnavaleras hayan cambiado, todavía se mantiene en el recuerdo la tradición de la mano de la historia y los lugareños, que recuerdan a las madamas, propias de Longás, Pintano y Lobera.

O los ensabanaus de Rivas, y los cuernazos, característicos de Pintano, llamados así porque portan cuernos, cascabeles y campanillas, una figura peculiar porque "encorre" a las mozas y les sube las faldas.

También estaba el hombre del higuico (Luesia y Pintano); o el esquilón (Biel, Longás, Luesia, Sádaba, Uncastillo y Lobera), cuyo trajee estaba hecho con una zamarra de piel o espaldero, de las que colgaban las esquilas o esquilones que hacen ruido al andar. Además, llevaban las caras manchadas de negro y portan grandes cuernos en la cabeza, por lo que causaban bastante miedo a los más pequeños.

Igual que los amortajaus, típicos de Navardún, que representan la muerte llevando un traje hecho de sábanas viejas y con la cabeza una gran calabaza. Y, junto a éste, el llamado allaga, típico de Pintano, su característica es que pincha a los que se le acercan y va detrás de las muchachas.

Son personajes propios de una tierra que vive pegada a sus tradiciones, a veces de difícil mantenimiento, por la escasa población, pero siempre presentes en el recuerdo colectivo.