Plaza Nueva

  • Diario Digital | lunes, 14 de octubre de 2019
  • Actualizado 04:59

Los Obispos no se resignan a perder el poder

Los Obispos no se resignan a perder el poder

Esta semana se ha celebrado en toda España el Corpus.

He visto que con más fuerza si cabe esta festividad se está sacando a la calle.

La Jerarquía Católica no se resigna a la perdida de poder y a la perdida de protagonismo.

Las consignas a las cofradías, colegios incluso a las guarderías católicas, es de manifestarse en las calles.

Bien por medio de procesiones al aire libre, o bien por cualquier otro medio publicitario que llegue a la sociedad, que ya no secunda sus fiestas religiosas.

La pérdida de valores religiosos en especial católicos, hace que los Obispos sin ejércitos hagan sonar sus tambores y campanas para llamar la atención a las masas de fieles cristianos que hemos huido y seguimos huyendo en masa de la tutela de estos falsos seguidores de Cristo.

El que el estado español siga ofertando al Vaticano una prebendas unos privilegios que sobrepasan en mucho al que deberían de tener,

nos hace protestar muy seriamente la necesidad de acabar de una vez por todas con todo el protocolo religioso que invaden las calles, plazas y la vida normal de unos ciudadanos libres.

Vemos con estupor y vergüenza actos religiosos en sitios públicos como si todavía no habría acabado la dictadura franquista, y los mismos gestos altivos de una Jerarquía Católica que intenta sacar e imponer sus falsos ritos a toda España.

!Basta Ya!

La realidad es que el pueblo español en su gran mayoría estamos de estos "señores" hartos y que no queremos seguir siendo manipulados por estos pastores de pacotilla ni por una "santidad" infalible.

Pedimos al gobierno de la nación sea quien sea el partido que la gobierne, que ponga las cosas en su sitio.

Toda celebración sea dentro de los recintos de cada asociación religiosa y no invada las calles y plazas de nuestras ciudades y

que toda celebración nacional sea civil o militar deje de pertenecer a una religión que durante siglos nos ha pisoteado a todos los españoles y pasen a ser del pueblo y para el pueblo sin signos religiosos de ningún tipo.