• Diario Digital | Sábado, 24 de Febrero de 2018
  • Actualizado 14:40

San Valentín... ¿Día de los enamorados?

San Valentín... ¿Día de los enamorados?

No voy a profundizar mucho en el origen de esta celebración pero sí cabe decir que empezó a celebrarse en Roma con un macabro ritual y siglos más tarde fue prohibida por un papa (menos mal) Gelasio I y éste instauró, el 14 de febrero como día de San Valentín.

Mucho ha llovido desde entonces y de diferentes maneras se ha celebrado siempre este día. Lo  más cercano a nuestros tiempos era enviar cartas de amor a tu amado/a, poemas, flores, etc, pero ahora eso no basta.

Levántate un 14 de febrero, coge a tu pareja entre tus brazos, recítale un poema  de amor y luego le dices: - Amor mío, hoy te quiero más que ayer pero menos que mañana -Seguidamente, en la mayoría de los casos (no digo en todos), tu pareja te pondrá la mano en la frente y te dirá: ¿Tienes fiebre? o ¿Qué me has comprado? o incluso: -Anda tira para la cama y déjame dormir –

Y es que se está perdiendo el norte del amor verdadero. La gente no para de casarse pero al mismo tiempo no para de separarse y divorciarse, la mayoría de veces dolorosamente y con consecuencias todavía peores si hay hijos por medio.

En estos tiempos que nos está tocando vivir, amor y consumo forman una combinación perfecta que interesa a ambas partes. Y aunque la economía de los españoles no sea la mejor en estos momentos, las ventas en los comercios se disparan para el regalo de los enamorados. Y sí, es cierto, que no deja de ser un símbolo de amor entre ellas, pero ¿no será que se ha convertido en una costumbre ya arraigada porque si no parece que no quieres a tu pareja?

Muchas veces vivimos condicionados por cosas absurdas que nos hacen no vivir la situación como realmente la merece.

El amor verdadero no nace, no aparece, no se compra… se construye, es un San Valentín sin envoltorios ni lazos.

La palabra “Amor”  es algo que nos vuelve ciegos, hambrientos, incansables, ansiosos, locos, nos traslada a otro mundo. Es un sentimiento  de intensa atracción emocional  hacia otra persona que no debería comprarse con nada y que debería ser respetado.

Así que, Valentín permite que te diga que eches  un vistazo y mires  cómo está el tema y tú, Cupido, ponte unas gafas  porque no tienes muy buena puntería últimamente.

 Y dicho esto Feliz  San Valentín para tod@s, para  los que creáis en él y para  los que no también.