Plaza Nueva

  • Diario Digital | Martes, 18 de Junio de 2019
  • Actualizado 12:38

A los Reyes Magos verdaderos

A los Reyes Magos verdaderos

Ahora que los niños y niñas ni me ven ni me escuchan, este año voy a pedir a los Reyes Magos, a Papá Noel y al Olentzero, “cosas” para los verdaderos Reyes… para esos que de verdad se encargan de dejar los regalos y que desean con todas sus fuerzas seguir manteniendo en los niños y las niñas esa sonrisa cuando los abren y esa magia envidiable.

Además de sus juguetes, ellos, sin darnos cuenta, están demandando a gritos otros mucho más importantes que se están perdiendo a pasos agigantados y que está en vuestras manos recuperarlos. Ofrecerles todos, van unidos y entran en el mismo saco. Tiempo, Dedicación, Límites, Amor, Compañía, Generosidad, Gratitud, Satisfacción, valores…

Empezaré con el más importante que existe, el mejor que le pueden dar a sus hijos e hijas:
El Tiempo: para ello tendréis que organizar mejor el vuestro, no aspiréis a tantas cosas teniéndoles ahí solicitando vuestra compañía. Dedicación: dedicaros a ellos sin prisas. Salir a la calle, jugar y pasear con ellos, conocerlos, ayudarles a que os expresen sus deseos, sus miedos, sus alegrías. No permitáis que sean niños pegados a pantallas de teléfonos, tablets o consolas la mayor parte del tiempo. Descubriréis momentos llenos de connotaciones positivas. Límites: tienen de todo y más. Necesitan urgente control sobre el tiempo que están pegados a esas pantallas jugando virtualmente y, sobre todo, que esos juegos sean permitidos para su edad porque lo que ven lo aprenden. Hay muchas formas de controlar eso. Enseñarles a mirar en su interior para que vayan creando dentro un mundo maravilloso, bueno, humilde y después puedan enriquecer al mundo exterior. Los niños y las niñas necesitan conocer la sinceridad, la confianza, el respeto, la tolerancia, el altruismo, la empatía, solidaridad… Que sean niños sanos de pensamiento, que la violencia de todo tipo, humana y animal,
les repugne. Que crezcan en el afecto y la atención hacia los demás. 

En fin, ¿parece mucho no? No lo es; sólo tenéis que planteároslo y comenzar ya. Y, además, eso que está en el aura, en vuestras manos es muy simple y no cuesta dinero.

Porque los niños requieren siempre de un adulto a su lado que les dé buenos ejemplos en la vida y les ayude a afianzar su identidad.

¿Podréis hacerlo? Feliz Navidad a todos/as.