Plaza Nueva

  • Diario Digital | Lunes, 17 de Junio de 2019
  • Actualizado 23:39

La venta de nuestra Navarra

La venta de nuestra Navarra

Tras los resultados de las últimas elecciones se nos quiso convencer de que Navarra sería vendida a los vascos. Estos cuatro años han servido para que desde el gobierno foral intentará recuperar una de nuestras lenguas que desde UPN había ido acorralando y apedreando con políticas antieuskéricas y atacando una lengua, una cultura, un pasado del que deberíamos sentirnos orgullosos y no ser más manipulado.

Pasados estos cuatro años Euskadi sigue en Euskadi y Navarra es más navarra, con su amplia diversidad que la caracteriza. Sus gentes del norte y del sur, su verde norteño y el marrón sureño. Lo bonito de Navarra es que no hay una sola y única Navarra. Lo bonito de nuestra Navarra es que cada uno llevamos una o varias navarras dentro con total libertad y hay una gran armonía en general entre ellas.

UPN ha visto cómo su patética lucha contra el euskera, capitaneada por los ultras populares no ha servido de nada. Han sido ridículos, como la mayoría de discursos políticos que hoy en día escuchamos a personajes como Esparza o Sayas, ¿dónde habrán escondido en UPN a políticos de la talla de Miguel Sanz, que tuvo que retirarse después de la venta regionalista a Ciudadanos?

Ahora que llegan elecciones se han dado cuenta de que ni Navarra está peor de como ellos deseaban ni mucho menos está peor de cómo ellos la dejaron hace cuatro años ni sus políticas de desgaste antivasco y anticuatripartito han servido de nada. Es por ello que una vez más, igual que hicieron en 1512, han abierto sus puertas para que desde Madrid y desde el resto de España decidan lo que tenemos que ser y hacer aquí, en nuestra propia casa.  Ya se lo hicieron al PSN, cuando se cargaron a Puras obligando desde Madrid a los socialistas que mantuvieran a la derecha en el poder navarro. Hoy UPN se escuda en la más rancia derecha española de los últimos tiempos para meterla en el seno navarro cual caballo de Troya. Navarra no les importa, les importa el poder, por eso han pasado de ser un partido regionalista a una coalición con antiforalistas y ultranacionalistas españoles.

Cuánto más Suma Navarra, menos Navarra es.

Piskerra