Plaza Nueva

  • Diario Digital | Jueves, 25 de Abril de 2019
  • Actualizado 15:46

No hay paz en el Monasterio de la Oliva

No hay paz en el Monasterio de la Oliva

En la localidad navarra de Carcastillo-Zarragaztelu, al norte de las Bardenas Reales, se encuentra el Monasterio de la Oliva, fundada el año 1145 por el rey navarro García Ramírez.Aunque decían buscar el yermo infértil, la orden cisterciense aceptó de buen grado los  terrenos y bienes adjudicados, siendo el enriquecimiento posterior,motivo frecuente de críticas y divisiones internas de la orden.

Si consultamos la página de Turismo del Gobierno de Navarra, veremos que se destaca la joya románica de su monasterio(cobro por visita), los servicios de hospedería y bodega, así como el ambiente de silencio, cantos y meditación. Todo un “remanso de paz”. En la WEB de los monjes blancos, podemos leer sobre la opción de acercarnos a sus valores de fraternidad y comunión.

Ocultan descaradamente, que en realidad se  financian con dinero manchado de sangre. Los integrantes del monasterio, miembros de la Junta de Bardenas, aceptan y cobran de buen grado, para que  más de dos mil hectáreas de las Bardenas Reales, sean utilizadas para prácticas de bombardeo y ametrallamiento, como  polígono de tiro, por las fuerzas de la OTAN, vía Ministerio de Defensa. Claro está, con la aceptación complacida del arzobispo de Pamplona, Sr. Fco. Perez Gonzalez, muy castrense él.

Secuela del franquismo, desde 1951 y confirmado después por Decreto Ley (Sr. Rodríguez Zapatero y bajo amenaza de expropiación) el entorno, declarado en 1995, Parque Natural y Reserva de la Biosfera (como si fueran compatibles!) es accesible a todos los aviones de la OTAN, con capacidad de hasta 100 bombardeos diarios, sobrevolando además 50 kilómetros cuadrados habitados. Cuestionado por su vecindad, con marchas y protestas continuadas, el  siniestro resultado  de estas actividades, se refleja en las recientes guerras de África, Oriente próximo y Asia, así como en el reguero de accidentes y muertes en el campo de tiro: veintidós militares, dos pastores y una manifestante pacifista.

Señor Isaac Totorica, abad del monasterio, ¿tienen la conciencia en paz en sus meditaciones?

O es usted de los que defiende, al igual que el prior del Valle de los Caídos el “a dios rogando y con el mazo dando"?

Por favor, ya es hora de acabar con la cínica farsa del “remanso de paz” y ¡rechace públicamente su participación en éste polígono genocida!

Tengámoslo en cuenta en nuestras opciones de ocio y tiempo libre, pues al igual que en las rutas a Roma, Palestina…etc. nada de ello encontrareis en los correspondientes catálogos de turismo.

Jon Apalategi y Patrizia Lorente
CUP Tudela