• Diario Digital | Lunes, 21 de Enero de 2019
  • Actualizado 23:25

Vuelve el fuego real en Bardenas

Cazando cazas
Cazando cazas
Vuelve el fuego real en Bardenas

Tras las maniobras con fuego real la semana pasada en Bardenas, en pleno puente foral, nos anuncian esta semana de nuevo maniobras con fuego real en nuestras queridas Bardenas, este miércoles 12 de diciembre.

Es vergonzosa esta agresión continuada a un Parque Natural como Bardenas. Es vergonzoso el silencio de la mayoría de los ayuntamientos congozantes, que prefieren mirar para otro lado, mientras reciben el pingue beneficio económico que otorga el Ministerio de Defensa en forma de chantaje económico.

Ni tan siquiera los denominados ayuntamientos del cambio, que critican esta instalación militar han realizado gestos, o han tomado medidas ante este chantaje, que impone estas instalaciones militares, como pudiera ser rechazar el dinero manchado de sangre que cobran por permitir practicar la guerra al ejército español y a otros de la OTAN.

En este bello lugar donde se practica la guerra, donde se bombardea con misiles de última generación, también se desarrollan planes de "turismo sostenible", sin que a nadie se le sonroje el rostro.

Estas son las quintas maniobras con fuego real en este mal denominado Parque Natural y Reserva Mundial de la Biosfera, en la práctica es la base militar de Bardenas, que se instaló en plena dictadura franquista, y que pretenden maquillar con declaraciones medioambientales.

Es incompatible la sostenibilidad medioambiental que Consorcio Eder y la Comunidad de Bardenas presentan públicamente, con el continuo bombardeo de estas tierras.

Es incompatible aceptar el chantaje económico del Ministerio de Defensa, que este año se dobla con posturas políticas contrarias a estas instalaciones.

Es incompatible el concepto de democracia y representatividad con el modelo de gestión que supone la Comunidad de Bardenas.

Es incompatible la moral cristiana de los Monjes de la Oliva con la barbarie de la guerra que aquí se practica.

Es incompatible la presencia de un polígono militar en una reserva mundial de la Biosfera.

Ante sus continuas maniobras, ante el silencio cómplice de los y las que prefieren mirar para otro lado, nosotras seguiremos denunciando esta barbarie, y seguiremos poniendo la atención en todas estas contradicciones, además de plantear alternativas a  las mismas. 

Así que, mantenemos y ampliamos la convocatoria del Concurso fotográfico CAZANDO CAZAS, y animamos a todo el mundo a disparar vuestras fotos mientras duren estas maniobras con fuego real.