• Diario Digital | Viernes, 16 de Noviembre de 2018
  • Actualizado 12:43

Te urdo, alcalde, mi crítica de balde

 Dilecto Eneko Larrarte, alcalde de nuestra ciudad, Tudela:

Te urdo, alcalde, mi crítica de balde

Acabo de leer el artículo titulado “¿Tudela necesita un centro de salud… hoy?”, que lleva tu firma (si me permites el tuteo y el comentario, yo hubiera colocado en el rótulo, tras la voz “salud”, o sea, antes de los tres puntos suspensivos, por oportuno, el adverbio más), aquí, en la sección de Opinión de Plaza Nueva, donde, de vez en cuando, tienen a bien publicarme mis urdiduras (o “urdiblandas”), y debo reconocer que me ha sorprendido gratamente el hecho, porque el grueso de los políticos profesionales (si es que escriben lo que aparece publicado en los mass media, que, acaso sea un prejuicio que no he logrado cepillarme del todo —me flagelo cinco segundos por ello, solo cinco—, vengo poniendo en tela de juicio desde ni se sabe, hace la tira de años), los que cobran, no suelen ser tan espléndidos como lo has sido tú en este caso, que, supongo, tienes el honor y debes sentirte orgulloso de presidir la Corporación tudelana.

La exposición que haces en dicho artículo es clara y clarificadora; diré más, la reputo exhaustiva; argumentas, dando datos y detalles o pormenores; refutas con razones de peso y concluyes lo obvio. Ergo (algo sorprendente en mí, que reconozco ser, por naturaleza, criticón), ¡chapó! (ahora ya se puede escribir el vocablo francés chapeau así, españolizado).

Solo te hago cuatro (si consideras la de arriba, del título, serían cinco), objeciones formales, ninguna de contenido. En el segundo párrafo escribes: “para que tenga cabida para nuevos servicios”. Hubieras solucionado el solecismo, verbigracia, de esta guisa: “para que tengan cabida nuevos servicios”. En el párrafo tercero, te olvidaste en el tintero (si me permites la metáfora; si no te gusta, te propongo como alternativa otra opción, el teclado del ordenador) una preposición “de” en “el número (de) tarjetas por centro”. En el párrafo sexto escribes “administración” con minúscula. Me consta que sabes que no te estás refiriendo en tu escrito a, por ejemplo, una de lotería, así que debiste echar mano de la versal para destacar la inicial. Y el adverbio solo no se acentúa (quiero decir, no suele portar tilde). Ciertamente, si uno acude para solventar el asunto en cuestión al Diccionario de la Lengua Española, DLE, puede leer que, en el supuesto de que haya ambigüedad (en el caso de que estén cerca en el discurso el adjetivo solo y el adverbio solo), el uso de este, del acento ortográfico, es potestativo (esto es, no obligatorio).

Sin otro particular, itera las gracias por tu exposición argumentada y razonada, y lamenta señalarte, de buena fe, los yerros advertidos (que todos los seres humanos cometemos, servidor también, errare humanum est)