• Diario Digital | Viernes, 22 de Marzo de 2019
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¿Por qué no llamamos a las cosas por su nombre?

¿Por qué no llamamos a las cosas por su nombre?

Hace un tiempo estaba enzarzada en un debate con un compañero sobre el tema de emigración. Como el asunto se iba de las manos, decidí que seguíamos el debate con una condición. Hablamos de personas que son de aquí o de allá, dije yo. Si no es así zanjamos la conversación.

Quiero creer que de algo sirvió el que pusiéramos las cosas en su sitio y en los términos adecuados.

Porque es un hecho que no da lugar a discusión, lo bien que nos caen las personas extrajeras que vienen a nuestro país. Sobre todo si son triunfadores del deporte, la música o los que llegan a nuestras costas en verano para tostarse al sol de nuestras playas.

El asunto que me trae a escribir éstas líneas, no es otro que poner en evidencia la facilidad con que denostamos a otros extranjeros. Los pobres, a esos que ponemos trabas a todo trapo para evitar que pasen por esta Europa rica. Las vallas no distinguen si son, emigrantes económicos, refugiados o cual es el motivo de su huida. Tienen como misión prohibir su paso. Lo peor de esto es que consideramos que la imagen de rescatados en estado lamentable, es tan cotidiana que nos resulta indiferente.

Cuando se levanta la voz en defensa de éstos emigrantes, los pobres, alguien dice: “Si tanto queréis a esos pobres de solemnidad, llevarlos a vuestra casa”. A lo que se debe responder sin dudarlo un minuto. La solución está en crear las condiciones para que con los impuestos que debemos pagar entre todos, una parte se destine a ayudar a la gente que podemos y debemos socorrer.

Aquí y en todo el mundo desarrollado, sólo molesta el pobre, no el de otro país. El que parece que no aporta nada positivo a nuestra riqueza. Que sólo viene a quitar el trabajo a los de aquí. Se les excluye del mundo en que vivimos donde sin duda hay crisis, que ha generado desigualdad y pobreza, pero nada comparable con la miseria endémica que sufren en los países de donde vienen éstas personas. Un dato para ilustrar lo que decimos. Navarra con una población de 643.234 tiene la siguiente distribución:

- Población española…588.581

- Población extrajera….54.653

Las ayudas del Gobierno de Navarra destinadas a personas con necesidades especiales las reciben 5.996 personas

- Españolas….3910. 65%

- Extrajeras.….2086. 34%

Estos datos son recabados del Gobierno de la Comunidad Foral, ustedes deciden si los comentarios que hacemos a la ligera, estás fundados o no.

Como información a tener en cuenta. Luis Buñuel, Freddie Mercuri, Albert Einstein e Isabel Allende, también fueron emigrantes. Si estas personas no hubieran recibido asilo en los países receptores de refugiados, tal vez no hubieran desarrollado sus brillantes carreras. Si el Maliense que salvó a un niño francés de caer al vacío de un cuarto piso sin pensarlo un segundo, no hubiera atravesado el Mediterráneo y estuviera sin papeles en París, ese pequeño seguramente hubiera fallecido.

El reconocimiento que ha hecho Macrón a esta persona es aceptable, que se regule adecuadamente el flujo de asilo, emigración y movimiento de personas es necesario. Sólo por supervivencia, este mundo rico necesita del menos favorecido.