• Diario Digital | Domingo, 17 de Diciembre de 2017
  • Actualizado 20:27

El campo ¿una opción de futuro?

El campo ¿una opción de futuro?

Muchos de esta zona venimos de ancestros agricultores, tal vez por esto sentimos un arraigo especial a la tierra. Yo por ejemplo tengo la suerte de que el gran paisajista y retratista tudelano Miguel Perez Torres tuvo a bien coger a mi bisabuelo, Javier Toquero, para pintarlo bajo el título “El Labrador”. En el Museo de Navarra está para aquel que quiera disfrutarlo. Reconozco que no seguí la tradición familiar. Me llamaron otro tipo de inquietudes pero siempre me gustó este sector porque resume a la perfección lo que es la tradición, cultura, turismo e idiosincrasia de la Ribera. Eso no lo podemos perder. Este sector ha sido, es y debe ser esencial para el desarrollo de nuestra comarca. 

Por coincidencias, estos días he tenido la posibilidad de hablar con agricultores que me han hecho llegar a varias conclusiones. Una es que consideran un reto dedicarse a la agricultura, lo aseguran con una pasión que incluso les brillan los ojos, pero que las nuevas generaciones tienen una preferencia mucho más marcada de no dedicarse al sector y no heredar la actividad de sus padres. Sin embargo, muchos de los que si deciden trabajar la tierra salen de Tudela a completar sus estudios y vuelven con herramientas para desarrollar trabajos agrícolas más competitivos. Volvemos a lo de siempre, tener que salir de la zona para formarse. Seguimos dejando escapar talento que puede que sí, pero tal vez no nunca vuelva. ¿No sería más sencillo orquestar y armar ciclos formativos superiores en el Campus de Tudela de la Universidad Pública de Navarra? Aún me arriesgo más, ¿Por qué no se traslada la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la UPNA de Pamplona a la capital de la Ribera? Tanto la gente de la zona como la gente que venga de fuera estarán en un lugar privilegiado para desarrollar su carrera y comenzar sus prácticas en importantes empresas agroalimentarias. Todos ganan. Sería un gran avance, sería un gran logro. Lo que pasa es que  falta voluntad.

El otro aspecto del que se quejaban era de la falta de apoyo de las administraciones públicas de la zona. Solo les salvan las ayudas de Europa y su apoyo a los jóvenes agricultores. Aseguran que para que ellos y su familia puedan continuar ejerciendo el oficio necesitan mayor apoyo por parte del Gobierno en cuanto a remuneraciones, capacitaciones, apoyo igualitario para todas las zonas de producción agrícola y ayuda en la comercialización de los productos, de manera que mejore su mercado. Considero que se deben promover mejores relaciones entre gobierno regional y Ayuntamientos con los empresarios del sector para lograr un impacto real en el progreso en las familias agrícolas, sustentando apertura de mejores oportunidades laborales (principal razón por la que jóvenes no les interesa la agricultura), pues esto traería repercusiones positivas para el sector y por ende, se fortalecería la tradición de la agricultura familiar y regional. 

Y sí, por otro lado les pregunté también por el famoso Canal de Navarra. La respuesta fue unánime. Que venga el agua por esta vía en cantidad necesaria es vital para su supervivencia No entienden que aún haya gente y partidos políticos que limiten los m3 por hectárea impidiendo así satisfacer las necesidades y demandas de los regantes y en definitiva el desarrollo de Navarra. 

En resumen y tras disfrutar de muy gratas conversaciones con gente de la tierra, llego a la conclusión que Navarra debe tratar de velar por el futuro de las personas que viven del campo, porque la producción agrícola genera trabajo y riqueza socioeconómica, además de que mantenerla y fomentarla colabora en definitiva a la conservación de nuestra cultura y de nuestra identidad.