• Diario Digital | Viernes, 22 de Junio de 2018
  • Actualizado 19:08

Excesos navideños: ¿cómo combatirlos?

¿Conoces la dieta del 2 de enero? Se conoce como tal al conjunto de acciones, más o menos desesperadas, que se suelen emprender para combatir los excesos de grasas, dulces y alcohol que caracterizan las comilonas de esta época.

Excesos navideños: ¿cómo combatirlos?
Excesos navideños: ¿cómo combatirlos?
Excesos navideños: ¿cómo combatirlos?

¿Conoces la dieta del 2 de enero? Se conoce como tal al conjunto de acciones, más o menos desesperadas, que se suelen emprender para combatir los excesos de grasas, dulces y alcohol que caracterizan las comilonas de esta época. El resultado de todo ello suele ser un hartazgo general de comidas y unos cuando kilos de más, que amenazan con quedarse de forma permanente en nuestro organismo.

El último paso será el roscón de reyes, esa bomba de calorías que se consume ya no solo el día de Reyes, sino desde el 2 de enero de forma continuada, y en algunos hogares incluso antes. Un punto final que parece no tener fin.

Después de toda esta acumulación de grasas, proteínas e hidratos, llegan los remordimientos. El índice de matriculaciones en los gimnasios pasada la época navideña se duplica, si bien el compromiso decae al mes de inscribirse. ¿Es posible combatir todos estos excesos sin necesidad de acudir al gimnasio?

Para dar respuesta a esta cuestión hemos preguntado a diversos especialistas en nutrición y entrenamiento personal, y estas son las recomendaciones que tienen que compartir con todos aquellos arrepentidos de los atracones festivos.

Dieta post-Navidad: algo más que un propósito de año nuevo

El propósito más repetido una vez trascurridos estos días de fiesta y grandes comilonas es el de ponerse en forma. No es de extrañar, ya que los españoles engordan una media de 3 kg durante todo el periodo festivo.

La primera recomendación de los nutricionistas pasa por no optar por dietas drásticas. Según explican, el efecto resultante de eliminar determinados grupos de alimentos de la dieta habitual es más perjudicial para el organismo. El secreto, cuentan, reside en consumir durante esos días productos que ayuden a la eliminación de todo aquello que no nos interesa mantener.

Los promotores de www.aromasdete.com remarcan los beneficios para la salud del té como un depurativo natural, sabroso y que ayuda a reducir la sensación de ansiedad. Dado que existen cientos de tipos de té, añaden, es improbable que cualquier persona no encuentre un sabor que le sea agradable al paladar. ¿El mejor momento para tomar un té? Como sustituto de los postres.

¿Y después de las fiestas? Los nutricionistas recomiendan encarecidamente mantener el consumo de productos diuréticos así como la ingesta de frutas como piña tanto antes como durante y sobre todo después de los grandes atracones navideños.

Sin embargo, alertan del peligro de caer en la tentación de consumir únicamente frutas y caldos. Como explican, la dieta equilibrada requiere introducir todos los tipos de alimentos en las raciones semanales de tal forma que lo que variemos sea la cantidad a ingerir y la frecuencia.

Así, durante el resto del mes, deberíamos evitar dentro de lo posible comer grandes cantidades de dulces o grasas y favorecer la presencia de pescados y verduras en las comidas. Eliminar toda la comida supone una potente agresión al organismo a evitar, ya que mantenidos en el tiempo pueden derivar en patologías alimenticias y desequilibrios alimenticios que se pueden complicar.

Del mismo modo, un alimento sea diurético no implica que se coma la grasa de nuestro organismo. Una vez esta ha penetrado, su eliminación requiere de algo más que de la ingesta de un alimento. Productos como la piña o los zumos de pomelo suman vitamina C al organismo y facilita que las grasas tomada previamente no se depositen en el organismo, pero no las eliminan.

Esta, aseguran los nutricionistas, es una falsa idea muy enraizada en la mentalidad de los ciudadanos. Para eliminar más fácilmente las grasas y los excesos de estos días, además de la dieta comentada, recomiendan beber grandes volúmenes de líquidos que hidraten el organismo y ayudan a limpiar los riñones, el hígado o el páncreas, sometidos a una mayor presión depurativa durante las fiestas navideñas.

Las otras ayudas

Cuando la alimentación no es suficiente, o existe un problema añadido de tiroides u otras hormonas, se puede plantear como opción la liposucción alicante. Centros como Silfid, especialistas en lipoescultura en Alicante, remarcan que si bien la opción de la liposucción alicante es la más rápida, se deben dar ciertas circunstancias que hagan aconsejable la operación.

Entre otras, que lo recomiende un endocrino tras comprobar que cualquier otra opción de dieta específica para ese paciente no va a repercutir en la mejora de su salud. También se aconseja acudir a este tipo de soluciones de urgencia cuando el paciente ha mantenido una dieta equilibrada incluso en Navidad pero presenta cuadros de alteraciones nutricionales causadas por las hormonas o por enfermedades similares (por ejemplo, una asimilación incontrolada de grasas o azúcares).

Ejercicio

Por su parte, los nutricionistas recomiendan también introducir dinámicas de ejercicio. Ojo, porque, como apuntan, no es suficiente con machacar el cuerpo con ejercicio físico muy intenso durante un periodo corto de tiempo y parar de repente, ya que en estos casos el resultado es todo lo contrario a lo que se espera conseguir.

Lo ideal, apuntan, es comenzar poco a poco, preparando el cuerpo. Por ejemplo, una actividad que se recomienda como iniciación es el senderismo de baja dificultad. A través de esta actividad controlada, el cuerpo se prepara para otro tipo de ejercicios de mayor intensidad y exigencia.

Para los comienzos, se recomienda iniciar con periodos de 30 minutos diarios, suficientes para activar el organismo y ayudarle a consumir aquellos elementos que no le conviene mantener.

Recuperar los horarios

Las fiestas de Navidad acarrean otros problemas que también repercuten en la salud como son los desequilibrios horarios. Además de los niños, son muchos los trabajadores que disfrutan en estos días de unas vacaciones, elemento que altera su ritmo habitual.

Como explican los nutricionistas, con las vacaciones variamos también las horas de las comidas, los descanso y el sueño. En Navidad, añaden, se tiende a reposar más la comida ya que el mal tiempo no anima a salir, ni a hacer deporte.

Durante estas festividades, se suele trasnochar más, lo que conlleva levantarse más tarde, excusa que muchos españoles utilizan para saltarse el desayuno, sobre todo si el día anterior se ha acudido a una cena copiosa. Lo más importante es, además de no saltarse comidas, establecer un horario similar y transicional al rutinario, de tal forma que la adaptación del cuerpo sea natural y progresiva.

Solo así conseguiremos que la cuesta de enero sea algo menos prominente para el cuerpo.