• Diario Digital | Sábado, 24 de Febrero de 2018
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CASTEJÓN

Cuando cruzar el Ebro suponía pagar un peaje a Castejón

Historia de un peaje, o de cómo el Ayuntamiento de Castejón dio con la fórmula para financiar las obras de construcción del mismo sobre el río Ebro

Inauguración del puente de Castejón
Inauguración del puente de Castejón
Cuando cruzar el Ebro suponía pagar un peaje a Castejón

Hubo un tiempo en el que, cruzar el Ebro no salía gratis. Entre 1969 y 1982, cruzar el río por lo que hoy es la N-113, tenía un precio de 20 pesetas para los camiones y de 10 para los turismos. Este precio fue establecido por el Ayuntamiento de Castejón que, en los años sesenta, financió las obras de una infraestructura que mejoró sustancialmente las comunicaciones entre Navarra y Madrid. La inauguración del puente de Castejón sobre el Ebro un 18 de Junio de 1969, constituyó todo un hito en la mejora de las comunicaciones por dos causas: el Puente de Castejón fue en su día el más largo de los construidos hasta el momento en España (250 metros) y, por otro lado y lo más importante que lo distinguía radicaba en que, el cruzarlo tenía un precio.

Con esta fórmula, el consistorio de la villa ferroviaria buscaba amortizar la inversión que tuvo que llevar a cabo para su construcción. El Peaje se mantuvo entre 1969 y 1982 y, durante ese periodo constituyó la fuente de ingresos más importante para el municipio. Muchos no recuerdan la presencia, en mitad de la calzada, de una caseta desde la que se cobraba a los vehículos que pasaban. Otros la recordamos perfectamente así como a los castejoneros que prestaron servicio en la misma: Angel González, Ricardo Gil, Jaime Rodríguez Vicente Marqués, Juan José Malo, Alfredo Royo (ya fallecidos) o Pablo Paredes y Benito Romanos. A todos ellos se les dotó de una simple "Boina colorada" con la que intentaban imponer su autoridad a la hora de recaudar la tasa de circulación de vehículos establecida.

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La historia del "Puente de Peaje" de Castejón es, como otras muchas vividas por esta localidad, una historia de sinsabores, de reivindicaciones frente a la Diputación de Navarra, y de incomprensiones con municipios vecinos.

La construcción de este puente lo planteó la Diputación Foral de Navarra en 1924 para evitar que la carretera entre Pamplona y Madrid (N-113) quedara cortada por el río Ebro a su paso por Castejón. En aquella época se llegó a redactar un proyecto que no llegó a materializarse. De todas formas, la iniciativa concienció a las localidades afectadas de la necesidad de crear una nueva via de comunicación que enlazara ambas márgenes del Ebro. Valtierra, Arguedas, Cadreita, Caparroso, Cascante, Cintruénigo y Castejón remitieron, el 28 de mayo de 1951 un escrito a la Diputación en el que se solicitaba la construcción del puente a la altura de esta última localidad.

Se llegó a redactar un proyecto que estimó el coste de la obra en 25 millones de pesetas (150.253€), pero el Ministerio de Obras Públicas no consideró la obra prioritaria y volvió a meterse en el cajón.

Todo cambió cuando en diciembre de 1960 se promulgó una ley que permitía a las corporaciones públicas hacerse cargo de la construcción, conservación y explotación de carreteras. El Ayuntamiento de Castejón optó por promover la ejecución material del puente en solitario y habilitó un presupuesto extraordinario para ello. Las obras de construcción del puente se ejecutaron en base al Proyecto redactado por los ingenieros Carlos Fernández Casado y Leonardo Fernández Troyano. Fueron adjudicadas a la empresa Agromán S.A., el día 27 de Julio de 1.965 por la cantidad de 26.587.371 pesetas (159.793€) aunque el coste final de las mismas ascendió a los 32 millones de pesetas (192.323€). Los trabajos dieron comienzo en Agosto de ese mismo año y el puente se concluyó en septiembre de 1967. En todo caso, la finalización de los accesos al mismo, prolongaron las obras hasta su inauguración oficial el 18 de Junio de 1969.

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Muchos fueron los que en aquella época no entendieron que el Ayuntamiento de Castejón, como promotor de la obra, decidiera establecer un sistema de peaje para financiar el coste del famoso puente. Desde distintas instancias se criticó que la Diputación Foral de Navarra, que poseía un Plan de Carreteras con un presupuesto de 2.000 millones de pesetas (12 millones de euros), no pudiera "distraer" 40 millones de pesetas (240.404€) para sufragar la mencionada obra básica de la Red. El Ayuntamiento de Castejón, ajeno a ésta polémica, realizó un estudio para saber los posibles ingresos que, provenientes de la tasa de peaje, sirvieran para el fin propuesto.

El mencionado estudio contemplaba un aforo de vehículos que podían atravesar el puente anualmente en unos 170.000 de los que el 50% serían camiones, el 40%  serían turismos y el 10% restante, otros vehículos, y se calculó que el ingreso anual sería de 2.465.000 pesetas (14.814€).

La realidad fue que tan solo una mínima parte de estas previsiones se cumplieron, ya que el coste final del puente ascendió a  los 32 millones de pesetas (192.323€) y el Ayuntamiento de Castejón tuvo que hacer "encaje de bolillos" para lograr la correspondiente financiación de los 25 millones de pesetas (150.253€) que le correspondieron aportar. El resto corrió a cargo de la Diputación Foral a fondo perdido. No obstante, el Ayuntamiento de Castejón recaudó por este sistema de peaje 90 millones de pesetas (540.910€) en los 13 años que se mantuvo el mismo.

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