• Diario Digital | Martes, 25 de Septiembre de 2018
  • Actualizado 02:00

TUDELA

Por unas fiestas con normalidad y sin incidentes

La Policía Foral desde su Comisaría en Tudela, colabora en el desarrollo y celebración de estas fiestas

Hay que extremar las precauciones cuando hay grandes aglomeraciones de gente
Hay que extremar las precauciones cuando hay grandes aglomeraciones de gente
Por unas fiestas con normalidad y sin incidentes

Como cada año por estas fechas iniciamos una nueva temporada de fiestas patronales, en las que personas de todas edades buscan en ellas un lugar de diversión y celebración; bien como participantes locales de las mismas o como visitantes de otras localidades.

La Policía Foral desde su Comisaría en Tudela, colabora en el desarrollo y celebración de estas fiestas con la misma finalidad que la inmensa mayoría de los ciudadanos que disfrutan de ellas, y con el principal objetivo de garantizar la seguridad de sus participantes y el normal desarrollo de los actos programados. 

Celebrar, es pasear con normalidad por las calles de la localidad sin que otras personas con aviesas intenciones, te hurten el móvil o la cartera. Es circular por las carreteras o autopistas de la zona, con la seguridad de que otro conductor no realiza una maniobra inadecuada o ilegal que ocasione un accidente con desgraciadas consecuencias. Es evitar que personas que no controlan con la debida racionalidad sus actos por la ingesta de sustancias prohibidas, acometan o agredan a otros produciendo lesiones y peleas. Es disfrutar de los actos y la libertad de las personas, sin que se sientan amenazadas por agresiones o abusos sexuales. Es garantizar la celebración y participación en la fiesta, sin conductas incívicas o violentas que lesionen los derechos y la seguridad de los demás. Es en fin, disfrutar desde el respeto y la tolerancia.

Para esta inmensa mayoría de ciudadanos que desean celebrar sus fiestas en convivencia, determina sus servicios la Policía Foral; y aunque pueda existir una minoría de personas que no entiendan nuestra presencia, nuestras actuaciones, o nuestra obligación legal y asistencial de intervenir; lo sentimos por ellos, pero la sociedad nos requiere para su interés general. 

Felices fiestas, a todos los ciudadanos y visitantes de la Ribera.