Plaza Nueva

  • Diario Digital | Sábado, 20 de Abril de 2019
  • Actualizado 02:32

FALCES

La Escuela-Taller de Empleo Ribera Alta presenta su PIFE de la rama de soldadura

Consta de dos ciclos de cuatro meses cada uno.

Presentación de los programas de la Escuela-Taller
Presentación de los programas de la Escuela-Taller
La Escuela-Taller de Empleo Ribera Alta presenta su PIFE de la rama de soldadura

Este lunes se presentaron en Falces los Programas Integrados de Formación y Empleo (PIFE) de la Escuela-Taller de Empleo Ribera Alta.

Las fechas de inicio de dicho programa son del 22 de enero y el 1 de junio de 2018. Por su parte, las fechas de finalización son el 21 de mayo y el 30 de septiembre de 2018. La duración total son de 4 meses cada programa. Las plazas son de 18 integrantes en cada programa.

El programa consta de tres etapas. La primera etapa (15 primeros días) son de acogida, motivación y orientación laboral y personal; se realizan de manera grupal. La segunda etapa (3 meses) consiste en el aprendizaje del oficio de soldadura con electrodo e hilo; también se realizará una orientación laboral y personal, de manera grupal e individual. La tercera etapa (15 últimos días) se basan en un trabajo de orientación laboral y personal así como de inserción laboral, ambos de manera grupal.

Apuesta conjunta

Los Ayuntamientos de Peralta, Marcilla y Falces siguen apostando por la idea de trabajar de manera conjunta y, en esta ocasión, han impulsado una nueva escuela taller que, de salir adelante el proyecto, impartiría enseñanzas de calderería industrial y soldadura de estructuras metálicas.

El Servicio Navarro de Empleo (SNE) ha sido el encargado de impulsar y financiar dicho proyecto junto con la cofinanciación del Ministerio de Empleo y el Fondo Social Europeo. También, ha contado con la colaboración de la Unidad de Promoción y Desarrollo de Navarra.

Esta escuela taller estaría dirigida a jóvenes menores de 30 años, con lo que sus impulsores pretenden contribuir a frenar el desempleo juvenil. Tras una primera parte de enseñanzas teóricas, los alumnos pasarían a considerarse “alumnos trabajadores”, lo que implicaría que empezarían a cobrar el salario mínimo.