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  • Diario Digital | lunes, 26 de agosto de 2019
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FITERO

Vintage Car Paint, cuando el sacrificio es altruista

Vintage Car Paint, cuando el sacrificio es altruista

Los triunfos de José Antonio ‘Txano’ Ayala y Ángel Jiménez en el Campeonato Navarro de Máster 30 y Máster 40, respectivamente, son los últimos destacables del equipo Vintage Car Paint de Fitero. Una escuadra en la que, más que compañeros, conviven amigos que cada año sacrifican gran parte de su tiempo libre para preparar las carreras en las que saldrán a competir los fines de semana. Horas de viaje, esfuerzo y, a veces, ningún podio o resultado destacable. Horas de dedicación a un ‘hobby’ que convierten en pasión y que ha llevado a este equipo a llevar el nombre de Fitero por toda España en los últimos nueve años.

Armando Yanguas, fiterano de 36 años, es sin duda el alma máter del equipo. “Tenemos que estarle muy agradecidos porque él es quien se encarga de tramitar las licencias y hacer los papeleos para preparar la temporada. Hace un trabajo que no se ve demasiado pero que es fundamental”, señala el mencionado ‘Txano’, natural de Corella y de 38 años, que ahora se tomará un descanso después de seis meses de preparación que culminaron con su triunfo en la prueba más importante del calendario foral, disputada en Monteagudo, el pasado 5 de junio.

Casi profesionales

Las diferencias entre el pelotón máster y el profesional no son tantas como la mayoría puede pensar. Con menos medios que los conjuntos del World Tour o el calendario continental, en las categorías máster se compite en kilometrajes más cortos, pero con la misma intensidad y exigencia. “Al final tenemos que sacar tiempo para entrenar de donde sea. En el equipo todos tenemos nuestro trabajo y esto es una afición, a la que hay que dedicar mucho tiempo porque el nivel es altísimo, incluso con corredores que se recalifican después de ser profesionales”, afirma.

A lo largo de la temporada, el entrenamiento constante y el cuidado de la alimentación se convierten en piedras angulares de la rutina de estos ciclistas, que también buscan, como las grandes estrellas del pelotón mundial, sus picos de forma específicos y las citas en las que poder lucirse más.

Un sacrificio que también viven sus amigos y familiares, quienes les acompañan durante todo el fin de semana a las pruebas. Un sacrificio que, a veces, tiene consecuencias, como las que sufrieron dos cicloturistas navarros fallecidos hace ahora dos años. Juanan Mendívil y Txuma Sobejano, habituales en el pelotón de la Zona Media de Navarra, fueron atropellados mientras rodaban a la altura de Traibuenas en junio de 2014. “A veces entrenaba con ellos y a ellos les dedico mi victoria en el campeonato navarro”, señala ‘Txano’.

Él y Yanguas son los únicos dos ciclistas que persisten desde los inicios de la escuadra, allá por 2007. La plantilla actual la completan corredores de la zona, como los Ángel Jiménez (Cintruénigo) y Josean Sesma (Corella) e Iker Fernández (Vitoria), Rubén Juan (Zaragoza), Jorge de Vicente (Zaragoza), Ángel Vázquez (Lazcao), César Heredero (Ponferrada), Juan Ramón Delgado (Pamplona) y los dos nombres que, por palmarés a nivel nacional, suelen transitar más el podio: el bilbaino Raúl Portillo y el madrileño Alberto Báncora.

En un segundo grupo de ciclistas que por diversos motivos no pueden disputar el mismo volumen de carreras que los anteriormente mencionados están Carlos Sesma (Corella), Jesús Gutiérrez (Tudela), Fran Merino (Santander) y Sergio Elcarte (Pamplona). “Tampoco nos podemos olvidar de Eduardo Escobar, de Carcastillo, que ya no está con nosotros pero que fue muy importante, o de Antonio Salcedo, quien quedó tetrapléjico tras un accidente y al que recordamos siempre”, añade ‘Txano’.

Ahora, con la continuidad del equipo en el aire, toca rematar una temporada que ya ha estado plagada de éxitos notables.