Plaza Nueva

  • Diario Digital | Martes, 26 de Marzo de 2019
  • Actualizado 17:38

¿Alguna vez te has preguntado de dónde vienen las naranjas?

Es uno de los alimentos más típicos, sanos y saludables que podemos encontrar en nuestro país.

¿Alguna vez te has preguntado de dónde vienen las naranjas
¿Alguna vez te has preguntado de dónde vienen las naranjas
¿Alguna vez te has preguntado de dónde vienen las naranjas?

La naranja es una fruta realmente típica en España. Es uno de los alimentos más típicos, sanos y saludables que podemos encontrar en nuestro país. Se trata de una fruta que mezcla a la perfección un sabor ácido y algo dulce, muy jugoso ya que tiene una gran cantidad de agua pero también muchísima fibra.

Una fruta como la naranja nos aporta gran cantidad de vitamina C, que viene realmente bien para cuidar nuestra piel, aportarnos energía para afrontar el día y en definitiva, nos hace sentirnos más saludables.

Si tienes cariño y te gusta realmente esta fruta, es muy probable que alguna vez te hayas preguntado por su origen histórico. Lo cierto es que la naranja abunda en España, quizá en Valencia es donde alcanza su mayor fama, pero… ¿realmente son originarias de nuestro país?

El verdadero origen de las naranjas

Lo cierto es que, detrás de la fruta, hay una gran historia de la naranja milenaria que va desde las primeras civilizaciones mesopotámicas, hasta las revoluciones cristianas, pasando por la cultura griega clásica, el Imperio Romano y otros muchos más. La naranja ha vivido todas esas historias, pero también tiene una historia propia que contar. 

El origen de las frutas cítricas tiene lugar en el sudeste asiático, hace varios millones de años. Si trazamos cuidadosamente su árbol genealógico, observamos que la primera fruta relacionada con la naranja sería el pummelo, del cual proviene directamente el pomelo moderno. A su vez esta fruta se vería fusionada con una especie de mandarina, lo que le aportaría ese toque más ácido.

Este enlace ‘matrimonial’ tuvo lugar en el sudoeste de Asia, concretamente en laChina de Occidente hace poco más de 3000 años. La mandarina aportaría, como ya hemos mencionado, las semillas, el sabor ácido, mientras que el pummelo tendría una jugosidad mucho mayor y un sabor más dulce. 

Echando un poco la vista atrás hacia los acontecimientos históricos, todos sabemos la fundamental labor del comerciante italiano Marco Polo en una gran cantidad de avances que llegaron a Europa a principios del siglo XIV. Marco Polo nos trajo el papel de China; pero no solo eso, dado que también consiguióexportar de allí una gran cantidad de alimentos, entre ellos algunas frutas como la propia naranja. 

Por otra parte, gran cantidad de biólogos han trabajado en estudiar los genes de diversos cítricos, sacando muchísimas conclusiones. Los cloroplastos son unos orgánulos que se encuentran en todas las células vegetales de estas frutas, y nos permiten sacar toda la información genética relacionada con ellas. 

Según los datos históricos, la mandarina tiene presencia en España a mediados del siglo XIX, aunque sus orígenes son exactamente los mismos que los de la naranja. En este caso, la mandarina nace de la fusión de una mandarina salvaje y una naranja.  El limón proviene de la cidra, que se juntó en algún momento de la historia con una naranja. 

Al contrario de lo que pudiera parecer, estas investigaciones son bastante útiles, no solo para la comunidad científica sino también para los principales importadores y exportadores de cítricos en todo el mundo y, más concretamente, en España. 

Valencia, una de las tierras más prolíficas para la exportación de este tipo de frutas, alcanzando unos ingresos billonarios en los últimos años. Casi 10 millones de hectáreas pertenecen a cítricos a lo largo del mundo. Su presencia en la Tierra es realmente relevante, por lo que saber su origen y estudiar sus genes puede ser muy útil en todos los sentidos.

Los frutos son sin duda uno de los grupos de alimentos más sanos que existen. Su consumo es absolutamente necesario para mantenernos en plena forma y son parte de la base de la conocida como dieta ‘mediterránea’. Saber su origen puede ayudarnos a investigar cuáles son las más beneficiosas o incluso como evolucionarlas para mejorar sus propiedades.

Cientos de equipos de biólogos trabajan en la actualidad para desarrollar cítricos de la máxima calidad, evitar las molestas plagas que hacen que los árboles de las que proceden desarrollen enfermedades y para garantizar una seguridad en su consumo, que es lo que a nosotros nos interesa.