• Diario Digital | Jueves, 13 de Diciembre de 2018
  • Actualizado 17:45

TUDELA

El Valle del Ebro gana el Certamen nacional de Jóvenes Investigadores en Málaga

Un grupo de alumnas y alumnos de 1º de Bachillerato de la materia Geografía e Historia de Navarra del Instituto Valle del Ebro, coordinados por su profesor Pablo Ijalba, ha obtenido el primer premio en la final de este prestigioso concurso nacional convocado por el Ministerio de Educación.

El Valle del Ebro gana el Certamen nacional de Jóvenes Investigadores en Málaga
El Valle del Ebro gana el Certamen nacional de Jóvenes Investigadores en Málaga
El Valle del Ebro gana el Certamen nacional de Jóvenes Investigadores en Málaga

El curso pasado en la asignatura optativa de 1º de Bachillerato, Geografía e Historia de Navarra un grupo de alumnos del instituto Valle del Ebro de Tudela trabajaron de manera innovadora con metodología basada en proyectos coordinados por el profesor Pablo Ijalba, del Departamento de Ciencias Sociales del centro tudelano. Uno de los proyectos realizados a lo largo del curso fue un trabajo de investigación sobre “La barbarie en la primera guerra carlista”, que fue presentado al XXX Certamen de Jóvenes Investigadores 2017, que organiza cada año a nivel nacional el Ministerio. 

"La barbarie en la primera guerra carlista" fue presentado este lunes y esta mañana se ha dado a conocer que ha resultado el vencedor de entre los 40 trabajos presentados. 

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"La barbarie en la primera guerra carlista"

Así describía el profesor coordinador, Pablo Ijalba, el proceso de realización de la investigación y sus impresiones del mismo antes de ir a Málaga, "el trabajo lleva por título "la barbarie en la primera guerra carlista" porque trata sobre la violencia extrema que se llevó a cabo durante ese conflicto civil que se dio entre 1833 y 1839, y que afectó no sólo a militares, sino a la población civil. Nuestro punto de partida fue un documento histórico poco conocido, el diario escrito por un militar del bando liberal, el subteniente Martín, relatando sus vivencias en la cárcel de Beceite, Teruel, durante el invierno de 1837. Entre otras penalidades, cuenta episodios de canibalismo entre los presos que, desesperados, estaban muriendo de hambre. Este testimonio impactó a los alumnos, y fue el origen de nuestra investigación.

Esta investigación se inició durante el tercer trimestre del curso 2016/2017 en la asignatura de 1º de Bachillerato Geografía e Historia de Navarra, con un grupo de 26 alumnos. Posteriormente fue culminada y preparada para presentar al certamen por los dos autores, Mario Cuevas Fernández y Carlos Jiménez Cornago, ahora ya ambos en 2º de bachillerato, y bajo mi coordinación. Por eso los tres sentimos que en verdad el trabajo ha sido algo de todos, de los 26, y conmigo. Para desarrollar esta investigación les guié a través de los pasos convencionales que se siguen en el método histórico. Primero, les planteé el problema, en este caso, los diarios y los casos de canibalismo. Inmediatamente surgieron una serie de preguntas iniciales, que pusimos en común. Esto nos llevó al tercer paso, que es aportar una primera capa de conocimiento, de dos tipos, teórico y metodológico. Por un lado, teórico, porque los alumnos necesitaban conocer el contexto histórico: las causas de esa guerra, su desarrollo, así como el marco general de la historia contemporánea de España. Entre 1833 y 1936 ha habido hasta cuatro guerras civiles, tres de ellas fueron carlistas. Este es un dato relevante para poder establecer algún tipo de comparación. Por otro, metodológico, porque era necesario que los alumnos aprendieran a trabajar con fuentes para poder establecer, por ejemplo, el grado de verosimilitud del diario. Hay que tener en cuenta que fue escrito por un militar liberal que estuvo preso, ¿estaba escribiendo la verdad o era un relato interesado?

Después, los alumnos reflexionaron, con esta primera capa de conocimientos, sobre unas primeras respuestas a esas preguntas iniciales que habían hecho. Y así se llega a una parte esencial de toda investigación, la hipótesis. La nuestra fue la siguiente: de todas las guerras que ha habido en España en su historia contemporánea, la de 1833-1839 fue la que mayores consecuencias demográficas tuvo, es decir, causó mayor mortandad, en términos cuantitativos (número de muertes según duración y espacio geográfico del conflicto) y sobre todo cuantitativo (por la violencia que implicó). Y esto, pese a que normalmente los historiadores no consideran la gravedad de esta guerra, un tanto olvidada u ocultada por la de 1936-1939. Para probar y sostener nuestra hipótesis, planteamos un estudio de la violencia durante esta primera guerra carlista a través de diferentes temas: el trato dado a los prisioneros, a los familiares, a los municipios y a las mujeres. Una parte de este proceso pudo desarrollarse durante las clases de la asignatura. Tuvimos acceso a la gran mayoría de las fuentes de la época y, además, contamos con la ayuda de un profesor de mi departamento, Francisco Santos, que es especialista en la primera guerra carlista, y nos prestó una gran cantidad de publicaciones. Es decir, utilizamos tanto fuentes primarias como secundarias. El estudio de estas cuatro áreas nos permitió conocer datos de gran relevancia. Y estos datos nos permitieron, finalmente, comprobar que nuestra hipótesis se ajustaba a la información histórica disponible y que era válida. Pero más allá, este trabajo nos permitió establecer unas reflexiones de gran trascendencia sobre la guerra y la naturaleza humana, a nivel más general. Y también desde un punto de vista más personal y cercano, porque uno de los escenarios clave de la guerra fue Navarra, y los alumnos conocieron datos incluso de sus localidades.

Desconozco el número de trabajos presentados, pero superará presumiblemente las dos centenas, porque así fue en la edición del año pasado. Un jurado compuesto por profesores de diferentes universidades ha sido el encargado de seleccionar 40 trabajos, entre ellos el nuestro, para participar en el XXX Certamen de Jóvenes Investigadores que organiza el Ministerio y que tendrá lugar del 8 al 12 de enero de 2018 en Mollina, Málaga. Allí los seleccionados presentan sus investigaciones, nosotros el lunes 8 a las 18:30. El jurado decide los premios, que se entregan el viernes 12. Hay numerosos premios, que suman una cuantía total de 64.000 euros entre primeros, segundos, terceros y accesit (unos 36 premios incluyen dinero en metálico). Posteriormente se publican las actas del congreso. Todo ello convierte a este certamen en el premio más importante que existe en España para alumnos a nivel nacional. Tres trabajos serán seleccionados para representar a España en un certamen que se organiza a nivel europeo.

Nunca antes el Instituto Valle del Ebro había participado en este certamen. Es la primera vez. La mayoría de los otros 39 seleccionados proceden de Madrid o Barcelona (áreas metropolitanas) y ningún otro instituto de Navarra ha sido elegido. 

La valoración final que como profesor puedo hacer de toda esta experiencia es, sobre todo, la reacción que tuvieron los alumnos al saber que habíamos sido seleccionados. De los 26. Me encantó ver sus expresiones de satisfacción no por la posibilidad, real, del premio, sino por el reconocimiento que significaba: todo esto ha servido para demostrarles a ellos mismos de lo que son capaces de hacer. Y esto para mí como profesor es lo más importante, porque muchas veces los alumnos adolecen de una muy baja autoestima respecto a los estudios, especialmente los que cursan bachillerato. Por otro lado, a nivel personal, me hizo feliz que el trabajo fuese seleccionado porque es una magnífica noticia para nuestro centro, una manera de dar a conocer el buen trabajo que todos los que formamos parte de él hacemos día a día. En este caso, he sido yo con una veintena de alumnos, pero podría haber sido otro. También creo que será relevante representar y proyectar la educación navarra a nivel nacional".