• Diario Digital | Miércoles, 28 de Junio de 2017
  • Actualizado 08:59

TUDELA

La Juez de Guardia decreta el ingreso en prisión del conductor del atropello de Las Norias

La Juez de Guardia decreta el ingreso en prisión del conductor del atropello de Las Norias

Según acaba de informar el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, TSJN, la Juez de guardia de Tudela ha decretado el ingreso en prisión comunicada y sin fianza del conductor que atropelló mortalmente a un joven de Zaragoza este domingo en el término de Las Norias en la capital ribera. La juez le imputa cuatro delitos: homicidio por imprudencia, contra la seguridad vial, omisión del deber de socorro e imprudencia grave.

Policía Foral había puesto a disposición judicial al detenido a las 10 de esta mañana, que ha trasladado al presunto autor del suceso al Palacio de Justicia de Tudela, decretándose tras la comparecencia de esta mañana la prisión sin fianza para el conductor del atropello, "dada la gravedad de los hechos y de sus consecuencias", según indica el auto.

 

Los hechos

En el atestado policial se pone de manifiesto que en fecha 16 de abril de 2.017, sobre las 20:00 horas aproximadamente, el investigado iba circulando con su vehículo por un camino procedente de las Norias de Tudela, donde se habían reunido numerosos jóvenes para la celebración del domingo de resurrección. Dicha conducción la realizó a una velocidad excesiva para las condiciones de la vía, tal y como señalan los testigos presentes en el momento de los hechos, así como tal hecho fue igualmente corroborado  por los ocupantes de dicho vehículo, los cuales afirmaron en su declaración que iban asustados de la forma en que conducía.

De esta forma, el conductor cogió una curva a excesiva velocidad y arrolló al joven Carlos Pellejero, el cual resultó fallecido, y a otras dos jóvenes, las cuales han tenido lesiones que requirieron de su ingreso hospitalario. Ha de ser reseñado, que consta en dicho atestado policial, que una de esas jóvenes en el momento de ser atropellada por el investigado, había quedado en el capó de dicho vehículo, y aquel para “quitarse el cuerpo” dio un volantazo, cayendo aquella al suelo.

Una vez ocurrido el siniestro, el investigado siguió su camino sin parar, y cuando uno de los ocupantes le dijo que parara, paró, y se bajaron del mismo los dos ocupantes, así como dicho investigado les dijo que no dijeran nada. Esta afirmación viene corroborada por la declaración prestada por los ocupantes ante la Policía Foral.

Del atestado y averiguaciones policiales se infiere, que el investigado siguió conduciendo hasta parar en un campo dónde quitó cristales de la luna delantera, la cual había quedado desquebrajada del siniestro, y una vez acabado, siguió su ruta, previsiblemente, hasta Milagro (Navarra), lugar de su residencia. Llegó al domicilio familiar, metió el coche en el garaje e intentó limpiar los restos de sangre. Consta igualmente en las actuaciones que una vez identificado el investigado, a partir de las declaraciones de los testigos, un miembro de la Policía Judicial de la Policía Foral le llamó por teléfono y éste le colgó. Más tarde acudieron a su domicilio miembros de la Guardia Civil y, tras varios intentos de localizar al investigado, éste accedió a hablar con los mismos. Les reconoció los hechos y salió de su domicilio, momento en el que fue detenido.

Realizada la prueba por la fuerza policial a las 2:40 horas al investigado de detección de sustancias estupefacientes dio como resultado positivo en cocaína. En la declaración prestada por aquel a presencia judicial ha reconocido que antes del siniestro había consumido cocaína y cannabis.

El investigado ha puesto de manifiesto que en el camino dónde sucedió el siniestro había más vehículos y grupos de gente y que no percibió haber atropellado a personas, pero se sintió asustado y se fue del lugar. Ha reconocido que más adelante del lugar de los hechos paró y se bajaron los dos ocupantes, siguiendo él su camino y paró posteriormente en un campo o camino a quitar cristales del parabrisas. Seguidamente, siguió su camino hasta el domicilio familiar en Milagro, metió el coche en el garaje, le contó lo sucedido a su madre y se metió en la cama donde se quedó dormido, sin saber precisar el rato que estuvo en el domicilio. También ha reconocido que desde el momento del siniestro no volvió a consumir sustancias estupefacientes.